lunes, 23 de abril de 2012

Siri Hustvedt, mi regalo del Día del Libro

Hoy, 23 de abril, se celebra en medio mundo el Día del Libro, que este año tiene como centro simbólico la capital armenia: Ereván. En Cataluña y Aragón festejan a su patrón, Sant Jordiy la tradición manda que los enamorados se obsequien con un libro y una rosa. ¿Y por qué se escogió el 23 de abril para conmemorar los libros? Porque en esa fecha fallecieron Cervantes y Shakespeare, además de nacer o morir escritores como Nabokov, Druon, Laxness, Pla o Mejía Vallejo.

La escritora Siri Hustvedt, en una foto de 2003.
Para mi Sant Jordi particular, me regalé por adelantado The sorrows of an American (2008), de la escritora estadounidense Siri Hustvedt, a la sazón, esposa de Paul Auster, con quien vive en una espléndida casa en Park Slope, el barrio más literario de Brooklyn. Aunque he comprado el libro en inglés, por aquello de practicar lo que aprendí en mis seis meses en Londres, en 2010, todas las obras de Hustvedt están publicadas en castellano y pueden hallarse en La Casa del Libro y en la Fnac.

'The sorrows of an American' (2008)
De esta novela, me gustan sobre todo sus personajes, mimados hasta el detalle más ínfimo, así como la historia bien trabada y la narración en primera persona, desde la perspectiva de un hombre. Tal y como la autora reveló, el libro tiene bastante de obra memorial, pues toma prestados hechos biográficos de la familia de su padre, para explorar la vida real de los emigrantes noruegos en Estados Unidos.
Con todo, The sorrows of an American es una novela muy neoyorquina, con el típico nudo entrelazado de existencias cotidianas de varios profesionales liberales, y con la vida en Nueva York como música de fondo a lo largo de todo el relato, que se bifurca en sucesivos meandros según se desatan y vuelven a atar las diversas intrigas.
Por lo que llevo leído, comparto plenamente la crítica que del libro hizo el periódico The Independent: “Siri Hustvedt es una rara escritora, que logra a la vez elevarnos la mente y atenazarnos el corazón, mientras nos deleita con el sensual encanto de la palabra y la imagen".

Siri Hustvedt, en su barrio de Brooklyn.

Además de novelista, Hustvedt es poeta y ha publicado cuentos y varios ensayos, entre ellos, Una súplica para Eros (2005) y La historia de mis nervios (2009). Con este último ensayo, la autora se internó en el terreno de las crisis nerviosas y la psicosis reactiva, que serían, precisamente, el punto de arranque de su siguiente novela, The summer without men (El verano sin hombres, 2011), de la que hablaré otro día. Por hoy, para festejar el Día del Libro, me vuelvo a las tribulaciones de este americano, que me transportan hasta Brooklyn y Nueva York, cuyas calles recorrí en julio pasado, y a donde estoy deseando regresar.

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