sábado, 14 de abril de 2012

Los Caños del Peral, museo y fuente del antiguo Madrid

A diez metros bajo la plaza de Isabel II, en la estación de metro Ópera, abre cada día sus puertas uno de los espacios museísticos más recientes y desconocidos de Madrid: el Museo de los Caños del Peral, justo al lado de las escaleras mecánicas de la línea 5.

Museo de los Caños del Peral (metro Ópera, Madrid).
Los visitantes, poco numerosos y con cara de evidente sorpresa, pueden ver tras una mampara de cristal los restos de la fuente de los Caños del Peral, que desde la segunda mitad del siglo XVI recogía el agua de manantial junto al arroyo del Arenal. Lo que hoy se exhibe en este pequeño museo -una plataforma elevada de apenas 50 metros- es uno de los seis caños de la fuente, que fue descubierta, desmontada, restaurada y vuelto a montar, tras las obras del metro, en 2009.

Fuente de los Caños del Peral (sección).
De la fuente original, que medía 34 metros de longitud, estaba acondicionada como una plazuela y tenía un lavadero anexo de 57 pilas, tan sólo queda la sección de uno de sus caños. Durante varios cientos de años, a ella acudían los aguadores con sus mulos y borricos; allí llenaban cántaros y vasijas, que cargaban en sus carros, para después venderlos por las casas de los barrios limítrofes, cuando en Madrid ni se soñaba con tener agua corriente saliendo del grifo de la cocina.

Restos de alcantarilla (Museo Caños del Peral, Madrid).
Junto a esta pieza, de importante valor arqueológico, se exhibe una sección del acueducto de Amaniel, una obra de ingeniería que, salvando el barranco del arroyo del Arenal, llevó agua hasta el Palacio Real desde el siglo XVII hasta casi el XX. Entre los restos rescatados de las garras de la tuneladora del metro, figura también un fragmento de la vieja alcantarilla.

'El antiguo Madrid' (Mesonero Romanos).

El Museo de los Caños del Peral, de visita gratuita por ahora, aporta pistas para indagar en el pasado de Madrid. En una moderna pantalla táctil, se proyectan tres vídeos que trazan una senda hacia los siglos XVI, XVII y XVIII. Si, tras leer carteles y ver vídeos, al visitante le entra el gusanillo de la historia, nada mejor que el clásico de Mesonero Romanos: El antiguo Madrid. (Descarga virtual). Este libro es el mejor plano que conozco para deambular en busca del viejo Alcázar, pasear por Palacio, las Vistillas, la morería, las plazas de los Carros, Puerta Cerrada y la Paja, o adentrarse en las más modernas zonas de Sol, Mayor o Atocha.


Otro libro que sirve de referente para profundizar en los hechos, anécdotas, curiosidades y leyendas de la ciudad es Historia de la villa de Madrid, de José Antonio Vizcaíno, que compendia los acontecimientos que han forjado esta villa y corte. Publicado en el año 2000, contiene una amplia selección de grabados y fotos, con ilustraciones y carteles de época.

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