martes, 18 de julio de 2017

Reivindicación de Constance y Ellen Hill, las hermanas inventoras de la ruta literaria Jane Austen

Hoy, 18 de julio de 2017, se cumplen doscientos años del fallecimiento de Jane Austen (1775-1817), y la autora inglesa no podría estar más viva. La posteridad le ha compensado con creces el escaso aprecio (y hasta el ninguneo) que recibió en vida como escritora y en cierto sentido, como mujer. Basta leer su epitafio en la catedral de Winchester para hacerse una idea: ni una sola mención a su trabajo como escritora.
Lápida con el epitafio de Jane Austen
(catedral de Winchester, Inglaterra). 
La lápida de Jane Austen está en el suelo, a la izquierda de la nave principal, una sencilla losa negra con esta leyenda: “En recuerdo de Jane Austen, la hija menor del difunto reverendo George Austen, quien fuera rector de la parroquia de Steventon en este condado. Abandonó esta vida el 18 de julio de 1817, a los 41 años, tras una larga enfermedad soportada con la paciencia y esperanza de una verdadera cristiana. La bondad de su corazón, la dulzura de su carácter y su inteligencia le valieron la admiración de cuantos la conocieron, junto con el más tierno amor de sus seres queridos. La pena de su familia es tan grande como irreparable es su pérdida, pero aun en su más profunda aflicción, les consuela la firme aunque humilde esperanza de que su bondad, devoción, fe y pureza hayan hecho a su alma merecedora de la lucha por su redención".
Escaleras al dormitorio de Jane Austen
(casa-museo de Chawton).
Mucho más entusiastas de Jane Austen fueron Constance Hill (1844-1929),escritora, y su hermana Ellen G. Hill (ilustradora), quienes en 1901 publicaron Jane Austen: sus hogares y sus amigos, el primer recorrido literario reivindicativo de Jane y el libro que en cierto modo iniciaría la fiebre austeniana. Constance Hill relata el peregrinaje que realizó por los lugares donde Jane vivió, empezando por Steventon (su lugar de nacimiento) y siguiendo de modo cronológico por Bath, Southampton y finalmente Chawton, donde escribió sus grandes obras maestras. 
'Jane Austen: sus hogares y sus
amigos' (Constance y Ellen Hill).
Jane Austen: sus hogares y sus amigos está ilustrado con dibujos en blanco y negro llenos de encanto realizados por Ellen G. Hill, y contiene citas extraídas de las cartas de Jane así como recuerdos de su familia. El libro también recorre el antiguo colegio donde estudió Jane y las casas de los vecinos que tanto oímos mencionar en las cartas de la escritora. Y, por supuesto, no faltan tampoco las reflexiones de Constance Hill acerca de cómo influyeron esos lugares en la ficción de la autora de Orgullo y Prejuicio o Sentido y Sensibilidad.
Mesa donde Jane Austen escribió sus novelas
(casa-museo de Chawton, Inglaterra).
Jane Austen ya era bastante famosa antes de que apareciera el libro de las hermanas Hill. Tras su muerte, su fama había ido creciendo imparable, como agua que empapara la tierra porosa. Tanta gente llegaba a Winchester preguntando por su tumba, que en 1850 un sacristán promovió una colecta para "recopilar la vida y obra de la señorita Austen". Pero lo cierto es que el libro de las hermanas Hill fue el que desencadenó la fiebre mitómana
Turistas procedentes del mundo entero siguen hoy llegando hasta el sur de Inglaterra para conocer y recorrer pasillos y salones, cuartos y cocinas donde vivió Jane, admirar la mesa donde escribió sus novelas más emblemáticas e imbuirse en el ambiente austeniano. La casa-museo de Chawton es la diana de esa peregrinación: allí se mudaron Jane, su hermana Cassandra y su madre en 1809 y está llena de pertenencias de la familia.
Set de novelas de Jane Austen (casa-museo de Chawton).
Cuando en 1917 en Chawton se celebró el primer aniversario de la muerte de Jane Austen, allí estuvieron las hermanas Hill, protagonistas de excepción mientras se descubría una placa en honor a Jane en las paredes del cottage. La placa de roble macizo había sido diseñada por Ellen Hill y en su ornamentación sugería temas relacionados con la vida de Jane. Así, el marco representaba una ventana de Sydney Bath, donde los Austen vivieron entre 1801 y 1804, y para la delicada moldura que rodeaba la placa se había copiado el bordado de un pañuelo de muselina realizado por la propia Jane Austen.
La placa reza así: "Jane Austen vivió aquí de 1809 a 1817. De aquí salieron al mundo todos sus obras. Sus admiradores en este país y en América se han unido para erigir esta placa. Un arte como el suyo nunca envejecerá".
Por supuesto, las hermanas Hill, artífices del primer "viaje sentimental" al mundo de Jane Austen, no podían faltar a esa conmemoración. Los hogares y los amigos de Jane le deben mucho a las dos, sobre todo a Constance. Hoy como ayer, la lectura de su libro hace brotar unas ganas incontenibles de coger el primer avión y plantarse en el condado de Hampshire para respirar el aire que respirara Jane Austen.
Y tenían razón hace cien años: el arte de Jane Austen no envejece. Al contrario. Así que pasen otros cien años.

lunes, 10 de julio de 2017

‘Las caras del mar’ de Maite Cabrerizo, lectura imprescindible para este verano



Maite Cabrerizo, periodista y escritora.
La periodista y escritora Maite Cabrerizo ha puesto rostro a las caras del mar. Ha sacado del anonimato a Iván, Jorge, Manu, Evangelina, Ana, Carla, Arantxa, Isaac, Lidia, Pablo, Benigno… Ha contado la historia íntima y a la vez inmensa de 36 personas que han hecho del mar su vida; personas “que a cambio de nada lo dan todo”, día sí y día también, ya sea bajo el sol inclemente o empapadas  por una lluvia hostil, a la hora de la siesta o con las primeras luces del alba, viendo una patera zozobrar o suspendidas de un cable sobre las olas revueltas.

Tristes caras del mar que viajan en patera.
Durante nueve meses, en el blog de Salvamento Marítimo Maite ha ido publicando las intrahistorias de estos hombres y mujeres anónimos y vocacionales, a quienes jamás podremos pagar con dinero todo lo que su trabaje vale. Son marinos, pilotos de barco y de helicópteros, buzos, nadadores de rescate, muchos de los cuales tienen por rutina el salvar vidas y hacer del mar un lugar seguro. También entrevista Maite a cocineros, mecánicos, vigilantes y hasta un técnico de Análisis y Planificación que ha querido ser la Cara del Mal. Todos, sin excepción, han desnudado su alma y ella la ha trasladado al papel virtual de un blog.

A estas caras del mar Maite Cabrerizo les ha hecho la mejor foto fija de todas las posibles con el instrumento que mejor maneja: las redes de palabras. Y ahora Juanjo García Carretero les ha puesto música y letra en este vídeo.  Los dos lo han hecho con mucho cariño. Sabiendo que Salvamento Marítimo ha sido para Maite más que un viaje. Sabiendo que ha sido el VIAJE, como dice Maite. Un VIAJE que, estoy completamente segura, va a continuar hasta completar el retrato más fiel y más humano de las equiscientas caras del mar que aún  nos falta por descubrir.

video

martes, 27 de junio de 2017

La vida secreta de las Brontë desvelada en 300 cartas

(Más sobre las hermanas Brontë y su hermano Patrick Branwell)

Acaban de traducirse en Francia las Cartas escogidas de la familia Brontë (1821-1855) en la editorial La Table Ronde, después de su éxito de crítica y venta en Gran Bretaña. Esta correspondencia escogida de las famosas hermanas Brontë, a saber, Charlotte (autora de Jane Eyre), Emily (Cumbres borrascosas) y Anne (Agnès Grey) así como las misivas escritas por su padre y su hermano fascinan tanto como las heroínas que pueblan su ficción literaria.

'Cartas escogidas de las hermanas
Brontë', edición francesa.
El marido de Charlotte Brontë (1816-1855), el prudente vicario Arthur Nicholls, aconsejaba a su mujer que no conservara tales cartas, que consideraba "tan peligrosas como las cerillas de Lucifer". Y no andaba desencaminado el reverendo, ya que Charlotte escribía lo que pensaba, la verdad de sus sentimientos, sin tapujos y a veces siendo francamente incómoda para la mentalidad de la épocaCharlotte llevó una vida de austeridad, privación y soledad, a veces exaltada.

Estas trescientas cartas recientemente publicadas en inglés y francés cubren desde los años 1821 (fecha de la muerte de María, la madre) a 1855 (ese año muere Charlotte) y han sido seleccionadas entre un millar de misivas. En ellas aparece una Emily verdaderamente lacónica y un Patrick Branwell atractivo y con talento, la gran esperanza de la familia que sin embargo será el más desdichado: bebedor, drogadicto, desgraciado en amores y muerto prematuramente. Anne, la más joven y más dulce de las Brontë, parecía no estar hecha para este mundo y así se nos revela en estas cartas escogidas.

'Retrato de las hermanas Brontë', realizado por su
hermano Patrick Branwell (National Portrait Gallery).
Charlotte le cuenta a Emily su sentimiento de humillación mientras trabaja de gobernanta con los Sidgwick. Unos señores "orgullosos como pavos reales y ricos como Creso", la señora Sidgwick "habla mucho pero rara vez con sentido", y los niños son "perfectos asnos". Así va relatando con horror sus limitaciones mientras deja volar la imaginación.

La única persona a la que Charlotte admira y ama es Emily, un "alma poderosa y singular" que morirá sin quejarse a los 30 años de edad, tan solo tres meses después del fallecimiento de Patrick Branwell. La muerte siguió cebándose con la familia Brontë, y cinco meses después moriría Anne, también de tuberculosis como los dos hermanos que la precedieron a la tumba.



domingo, 18 de junio de 2017

Siete años de 'Cúmulos y limbos' y nubosidad variable


El 18 de junio de 2010 era viernes, yo llevaba unos días recién instalada en Londres como estudiante de inglés, y me decidí al fin a debutar como bloguera con un primer post titulado Nubosidad variable. Hace por tanto siete años que mi blog y yo abrimos esta ventana digital llamada Cúmulos y limbos, en homenaje a la novela de Carmen Martín Gaite que tantas veces he releído a lo largo de los años.

¿Qué he hecho en estos siete años?
Escribir un libro.
En estos siete años muchas cosas han cambiado, o mejor dicho, se han recolocado y reorientado como piezas distraídas de un puzle temporalmente disperso que se remueven, cambian de sitio, zigzaguean y al fin encajan en un lugar más amplio, luminoso y lucido. Una de esas cosas realojadas es mi primer libro de relatos, La casa de las palmerasque empecé a escribir en Londres y que publiqué a mi regreso a Madrid. Como soy un lento caracol, hace apenas unos meses decidí ponerlo a la venta en Amazon , y ahí podéis encontrarlo.

Recapitulando: en siete años he escrito 389 entradas en este blog que acumulan más de 242.000 visitas en total. Aunque suena a cifra modesta, a mí me parece una enormidad para estos cúmulos y limbos nada publicitarios ni publicitados que coloco en generoso desorden sobre mi patio sin tejado. Escribo con menor frecuencia que hace siete años, aunque le pongo la misma pasión a los temas de mujeres, libros, viajes, historia, arte…

¿Qué he hecho en estos siete años? Viajar a Japón.
Al cabo de siete años, continúo descubriendo escritoras que me fascinan con un libro y me atrapan para siempre, hasta el punto de que tengo que devorar toda su obra. Me sucedió primero con Siri Hustvedt al leer El verano sin hombres y hace dos meses tuve la suerte de conocerla en persona, en Madrid, hasta donde se acercó para presentar su último libro. Me pasó después con Hiromi Kawakami y su El cielo es azul, la tierra blancay más recientemente con Yoko Ogawa como resultado de leer La fórmula preferida del profesor. Estoy enganchada a las tres y, por supuesto, sigo deleitándome con Gaite, Laforet, Ginzburg, Yourcenar, Chevalier y tantas otras.

¿Qué he hecho en estos siete
años? ¡Vivir! Ahí es nada... 
Como dije en junio de 2010, tengo claro que la vida no es una carcajada continua, ni tan siquiera una sonrisa indulgente. Tampoco podemos pasar las 24 horas del día encaramados a una nube. Pero para lidiar con los cambiantes estados de ánimo, nada mejor que los libros, el arte, la historia, los viajes, la escritura... Porque todos tenemos algo que decir aunque nadie escuche.

martes, 13 de junio de 2017

Fontevraud, la increíble Leonor de Aquitania y una abadesa del siglo XVII al frente de una multinacional


En 1101, ¡ahí es nada, hace más de novecientos años!, el excéntrico predicador Robert de Arbrissel fundó en Francia la abadía real de Fontevraud, en los confines de las provincias de Poitou, Anjou y Turena, con un orden muy singular: acogía a hombres y mujeres e incluía a personas de todos los estratos sociales. Fontevraud nació así como una ciudad ideal, un lugar de exaltación de la fe mediante la oración y el trabajo; pero también como un lugar de diversidad social y de género, a cuyo frente estaba una mujer, una abadesa, con autoridad sobre cuatro prioratos.

Marie-Gabrielle de Rochechouart y Renée y Louise
de Borbón, ilustres abadesas de Fontevraud.
Durante los siete siglos en los que la abadía funcionó como tal, hubo 36 abadesas, casi siempre miembros de la nobleza y en ocasiones de sangre real. Quizá la más famosa es Marie-Gabrielle de Rochechouart (1645-1704), que reinó en Fontevraud en el siglo XVII, nombrada abadesa cuando solo tenía veinte años por el rey Luis XIV. Mujer cultivada, convirtió la abadía en una especie de corte, en un relevante centro de influencia espiritual e intelectual. Bajo su gobernanza, la abadía de Fontevraud funcionó como una gran empresa e incluso podríamos decir que como una multinacional, ya que ella no solo decidía sobre una centena de prioratos en Francia, sino que también designaba otros varios prioratos en Inglaterra y en España. Esta peculiar mujer falleció en 1704, trae detentar el poder durante treinta años.

Se da la circunstancia de que, a partir del siglo XVII, las abadesas podían vivir fuera de la clausura, en el palacio abacial, donde recibían a sus invitados, príncipes y princesas que se desplazaban hasta Fontevraud para visitar a sus parientes. En alrededor de dos siglos existieron cinco abadesas de la familia Borbón, entre ellas, Renée y Louise de Borbón, tía y prima, respectivamente, de Francisco I.

Leonor de Aquitania, doblemente reina, junto a su
según marido y carcelero, Enrique II Plantagenet
(estatuas yacentes, abadía real de Fontevraud).
Se podrían escribir cientos de libros únicamente con las historias de todas esas damas que decidieron retirarse en Fontevraud para dejar descansar el alma y meditar, empezando por la reina Leonor de Aquitania (1124-1204) o las hijas de Luis XV. Muchas damas de la corte, reinas y princesas prefirieron recluirse en esta abadía antes que someterse a la tiranía de los hombres. Al menos, en Fontevraud el poder estaba en manos de las mujeres.

Si hay una persona decisiva en la existencia de Fontevraud es Leonor de Aquitania, la mujer doblemente reina que escogió esta abadía como retiro para sus últimos años de vida y como panteón de su familia real, los Plantagenet. Así, desde 1189, Fontevraud se convirtió en una necrópolis real donde todavía hoy se conservan las estatuas yacentes de la propia Leonor, de su marido Enrique II; de su hijo Ricardo Corazón de León; de su nuera Isabel de Angulema.

Leonor fue una de las mujeres más excepcionales y controvertidas de la Edad Media: duquesa de Aquitania, primero reina de Francia y posteriormente de Inglaterra, madre de diez hijos, luchó por su dignidad, sus intereses y los de sus descendientes, llegando a sufrir la reclusión ordenada por su segundo marido.

Grabado con la antigua disposición
de las estatuas yacentes (Fontevraud).
Esta increíble mujer del siglo XII arrastra su buena dosis de leyenda negra. Fue acusada de tener relaciones sexuales con su tío y muy criticada por divorciarse de un rey, el francés Luis VII, para casarse con su enemigo, el inglés Enrique II Plantagenet. Su segundo marido la encarcelaría durante años pero ella nunca dejó de maquinar en su contra. A la muerte de Enrique II, Leonor viajó por toda Inglaterra para obligar a los barones a jurar lealtad a su hijo Ricardo Corazón de León. Cuando tenía ochenta años, Leonor vino a España a conocer a su nieta, Blanca de Castilla, y personalmente la llevó hasta París, donde la casaría con el monarca francés Luis VIII.

Además de intrigante y urdidora de alianzas matrimoniales, era una mujer culta, brillante, amaba las artes y la poesía. Fue en el siglo XII más moderna de lo que lo son hoy muchas mujeres del muy digital siglo XXI.





jueves, 8 de junio de 2017

Party en el Huerto de la Cornisa, al lado de las Vistillas


El ecologismo y la conciencia solidaria ganan terreno en el mundo occidental desarrollado, pese a los zopencos negacionistas abanderados por Trump y a los peligrosos recortes de derechos humanos con que nos amenaza May. En ciudades como Madrid se palpa un mayor gusto por la colaboración y el aperturismo, al tiempo que se refuerzan los lazos vecinales.

Pícnic Solidario en el Huerto de la Cornisa (Madrid).
En el barrio de la Latina tenemos suerte de disponer de dos espacios en manos del vecindario: son el Campo de la Cebada y el menos conocido Huerto de la Cornisa, situado a las espaldas de la iglesia de San Francisco el Grande. Entre las muchas iniciativas que aquí se celebran, este mes han comenzado los Miércoles de Pícnic Solidario. A partir de las 20.30 horas, con el caer de la tarde, un sencillo puesto de comida vegetariana atendido por La Taberna Errante y Los Pajaritos Mojados sirve un menú a precio fijo (10 euros) que puedes tomar sentado junto a los parterres donde crecen las acelgas, lo ajos y las lechugas.

Huerto comunitario de la Cornisa de San Francisco.
Un party sencillo, sin pretensiones, amable. Apenas hay una decena de sillas y un par de mesas donde apoyar los platos y aposentar la lata de refresco, pero es un espacio muy agradable, sin altavoces bramando música ni ruido de coches, tan solo los sonidos de las conversaciones y los ocasionales ladridos de los perros que corretean por el parque de al lado. Lo mejor de todo es contemplar el atardecer y recibir la noche a la luz de lámparas de pie a modo de hogueras.

Cartel del Pícnic Solidario.
El Huerto de la Cornisa es un huerto urbano comunitario que funciona desde principios de 2015, perteneciente a la Red de Huertos de Madrid. Está abierto a todas las personas del barrio (y de fuera) que quieran pasarse a echar una mano y a emplear su tiempo de una forma diferente. No importa la edad ni lo poco que se sepa de técnicas de huerta o jardinería; todos los que llegan a colaborar son bienvenidos. Lo único que se pide es tener ganas de compartir y de colaborar para construir un uso diferente, ecológico y sostenible de los espacios urbanos de la ciudad.

domingo, 28 de mayo de 2017

Carazo, Triper, MAMS... Tres amigos que firman en la Feria del Libro de Madrid

(Más sobre J. M. Triper y Javier Carazo)

La Feria del Libro de Madrid es una cita ineludible con la que para mí se inaugura el verano. Este año además tiene el aliciente de que acuden a firmar varios autores amigos que, además de provocarme mucha envidia, me han alegrado el fin de semana.

Javier Carazo firma ejemplares
de su libro sobre Layton.
Javier Carazo, amigo de casi treinta años, compañero de profesión y escritor debutante, no ha podido tener mejor estreno para su libro William Layton: La implantación del Método en España, fruto de su investigación en la tesis doctoral sobre el maestro Layton (1913-1995). Hoy ha estado firmando ejemplares de su obra, publicada por la editorial Fundamentos, haciendo gala de una sana y lógica alegría por las buenas críticas que está recibiendo por parte del mundo del teatro y por la buena acogida entre los amigos. Joven de edad y de espíritu, Javier tiene no obstante un currículum extenso. Es doctor en Historia y Teoría del Teatro por la Universidad Complutense de Madrid (2015), actor titulado por la RESAD y periodista por la UCM; título este último que ha defendido en las redacciones de Cinco Días, El Periódico de Catalunya, Tribuna y El Nuevo Lunes

J.M. Triper cuando presentó 'Luz de gas' junto a
 Fátima Báñez. En segundo plano, José A. Segurado,
Otro amigo, periodista y escritor... ¡poeta! es José María Triper, quien ayer sábado estuvo firmando su último poemario, Luz de gas, junto al resto de su obra. Tuve la suerte de asistir a la presentación del libro, editado por Sial Pigmalión, a finales de diciembre de 2016, en el increíble teatro Muñoz Seca de Madrid. Allí estaban el autor y su familia, el editor, los invitados, una ministra (Fátima Báñez), unos músicos y una cantante. Estaba también un invitado ilustre, José Antonio Segurado (1938-2017), el cofundador de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), que ya no está entre nosotros. De hecho, una de las últimas apariciones en actos culturales de Segurado fue precisamente la presentación de Luz de gas. Descanse en paz.  

M.A. Muñoz Sanjuán, poeta,
 en Feria del Libro de Madrid.
El tercer amigo, periodista, escritor... ¡y poeta! que este fin de semana ha firmado en la Feria del Libro madrileña es Miguel Ángel Muñoz Sanjuán, MAMS (1961). Su último libro, que lleva por título :Memorical-Fractal: (no, los signos de puntuación no son un error ni una errata) está editado por la editorial Calambur, y en él aborda (cito textualmente) el reto de llevarnos más allá de las palabras para decir el desconcierto de la conciencia y sus enigmas. En los umbrales, sujetos y predicados errantes entre las ruinas de la civilización. Basten los siguientes versos para abrir boca. Y de nuevo, los signos y tachones no son una equivocación.

¿eran seres oryx: sí: &: no:
¿eran descalzos seres (de) la sabana:
¿(con) pies adidas alados:
¿corriendo: &: mirando (hacia) atrás:
¿como [si-] buscaran (con) sus miradas:
¿(a) la autoridad-guepardo: o:
¿(a) una sarnosa-hiena-racista:_:_:_:


miércoles, 17 de mayo de 2017

'Nostos': tres mujeres griegas y Thalia Flora-Karavia

(Más sobre mujeres griegas y relato de mi viaje a Ítaca)

La película Nostosde la actriz y realizadora teatral francesa Sandrine Dumas (1963), es una pequeña obra de arte, original y emotiva, que lleva al espectador por Atenas, Estambul, Alejandría e Ítaca, en un viaje de reconciliación siguiendo las huellas de la pintora griega Thalia Flora-Karavia (1871-1974), al tiempo que se sumerge en la historia de Grecia en el siglo XX

Retratos obra de la artista griega Thalia Flora-Karavia. 
Nostos significa regreso, y en griego tiene la misma raíz que el sustantivo nostalgia, lo que da idea del tipo de película de que se trata.

Cartel de la película 'Nostos', de la
directora francesa Sandrine Dumas.
Nostos es asimismo un documental sobre la propia historia familiar de su directora. De hecho, Nostos reconstruye el camino seguido por Sandrine Dumas en busca de la pintora Thalia, de quien la madre de Sandrine, Rena, poco antes de morir, había comprado un cuadro. Será gracias a esa tela como Sandrine descubrirá secretos insospechados de su madre y de su abuela.

"Mi madre había inventado una Grecia de ensueño para mi hermano y para mí. Una Grecia sin pasado y sin idioma, ya que del griego solo conocíamos las palabras de vacaciones y el verano”, ha relatado la directora en una entrevista con el diario francés La CroixEn esa entrevista cuenta que el único lazo visible con la infancia de su madre era precisamente el óleo La mujer de la sombrilla, de Thalia Flora-Karavia.

Ítaca, mítica isla de Ulises, vista desde Cefalonia.
Como un Ulises moderno, la directora Sandrine Dumas desembarca en Ítaca, isla que conoció a los quince años en un viaje al que la llevó su madre. En Ítaca fue asimismo donde Thalia había pintado el cuadro y donde había nacido Katerina, la abuela materna de Sandrine. A lo largo de la película se habla del terremoto devastador que asoló Ítaca en 1953 y obligó a la familia de la cineasta a escapar en barco dejándolo todo atrás. La madre de Sandrine se convirtió en arquitecto, quizá queriendo reconstruir los pedazos de vida resquebrajada por el movimiento de tierras. De igual modo, con Nostos, Sandrine Dumas se afana en reconstruir la historia de su familia.

Sandrine Dumas, directora y actriz.
Como actriz, Sandrine Dumas ha participado en las películas La doble vida de Verónica (1991), La leyenda del santo bebedor (1988) o Valmont (1989). Como directora, ha realizado la película Nostos (2017) y los cortos La invención de los días felices y El cuerpo de guardia.

Si queréis ver el trailer de Nostos subtitulado al inglés, pinchad en el enlace.

martes, 2 de mayo de 2017

'Palaggiu': septiembre, Córcega y menhires milenarios

(Para leer dos relatos deLa casa de las palmeras’  pinchad aquí y aquí)

Mi libro de relatos 'La casa de las
palmeras' pronto cumple 4 años.
Se aproxima el mes de junio, y con él, entre otras cosas, se acerca el séptimo cumpleaños de este blog y el cuarto aniversario de mi libro de relatos La casa de las palmeras. Tiempo más que suficiente para echar la vista atrás y valorar cada hora, cada línea, cada palabra aquí invertidas. Y son muchas; tanto las horas como las palabras. 

Me gusta mi blog Cúmulosylimbos, me siento orgullosa de los 385 artículos sobre libros, mujeres, viajes y arte que he ido publicando desde aquel mes de junio de 2010 en que me mudé a Londres a estudiar inglés. Aprendí mejor el idioma pero aprendí, sobre todo, a convivir y a abrir la mente. ¡Ahí es nada!

'Palaggiu', relato de 'La casa de
las palmeras', de Pepa Montero.
De Londres me traje el germen del que, en 2013, sería mi libro de relatos La casa de las palmeras, que acabo de poner a la venta en Amazon (sí, admito que entre mis fuertes no están la prisa ni la autopromoción).

En La casa de las palmeras conviven once relatos escuetos, algo ariscos y escurridizos, con unos personajes comunes pero nunca vulgares que caben en noventa páginas. Quise que fueran momentos sacados del tiempo, congelados en el espacio; y así surgieron estos once trozos de vidas ajenas petrificadas..

'Palaggiu', septiembre, Córcega, piedras ancestrales.

Palaggiu es un relato que transcurre durante una jornada de un mes de septiembre en Córcega. Hace calor. Un hombre y una mujer dormitan en una tumbona bajo una sombrilla en una playa. Cerca de ese lugar existe un enclave prehistórico de menhires. Ella, como un imán, siente la llamada de esas piedras milenarias.

Un hombre y una mujer, en busca de 'Palaggiu'.

"Lucía despertó bañada en sudor y tardó unos minutos en recobrar el sentido de lo real. A su lado, bajo la sombrilla de paja en la playa medio desierta, Luis espantaba una abeja con el sombrero".


En 'Palaggiu' hay un túnel que une realidad y sueño.

"El canto obsesivo de las cigarras le atronaba las sienes y el calor le embotaba los sentidos, pero hasta donde le alcanzaba la vista aún no había ni rastro de los menhires".


sábado, 29 de abril de 2017

El maestro William Layton según mi amigo Javier Carazo

(Artículos de Javier Carazo sobre Layton y sobre Ana María Matute  

'William Layton: La implantación del
Método en España' (por Javier Carazo).
La primera tesis doctoral (por supuesto ¡cum laude!) sobre William Layton (1913-1995) la ha escrito mi amigo Javier Carazo, periodista y actor de formación, enamorado del teatro y escritor. Su investigación sobre Layton ha fructificado en el libro William Layton: La implantación del Método en España, publicado por la editorial Fundamentos y recientemente presentado en la Resad (Real Escuela Superior de Arte Dramático).

La obra de Javier Carazo radiografía la labor que Layton desarrolló en España durante más de treinta años como profesor de teatro, director de escena, actor y escritor. Sus grandes contribuciones a la historia del teatro son dos: la dirección de actores y la apuesta por la nueva dramaturgia internacional (Harold Pinter o Brian Friel) y nacional (Alfonso Vallejo y Francisco Nieva). Dos aportaciones que marcaron el teatro español desde los años sesenta hasta bien entrados los noventa.

Contraportada del ensayo sobre Layton,
escrito por Javier Carazo Aguilera.
La carrera de Layton como director se vio solapada por el enorme peso adquirido como pedagogo teatral, pero aun así puso en pie 17 espectáculos en 28 años, que simbolizan las distintas fases por las que ha pasado el teatro español. Entre sus montajes, destaca Historia del zoo, de Edward Albee, que escenificó en tres ocasiones (1963,1971 y 1991) y fue la obra con la que debutó y con la que despidió su carrera.

En su libro, Javier Carazo resume las diez innovaciones que, a su juicio, debe la escena a William Layton:
  • Renovó la pedagogía teatral española.
  • Creó su propio Método, el Método Layton.
  • Fundó una de las primeras escuelas de teatro en España, que sigue abierta al cabo de más de 55 años.
  • Fue pionero en la aplicación del Método en la escena española.
  • Está muy presente en la dramaturgia española también en los guiones, a través de las obras y de la enseñanza de estas especialidades.
  • Introdujo el análisis exhaustivo del texto de cara al montaje posterior; también impulsó el trabajo de mesa con los actores.
  • Introdujo la figura del director de actores en los espectáculos.
  • Renovó el repertorio y trajo a dramaturgos internacionales para el trabajo en clase.
  • Dignificó la profesión del actor.
  • Su técnica dotó de autonomía a los actores. Su metodología permite a los actores trabajar solos, sin depender del director de escena.

Aún no tengo en mis manos el libro de Javier Carazo, pero en cuanto me haga con un ejemplar hablaré de él en profundidad. Para abrir boca, os invito a ver el vídeo de la presentación, en la que Javier estuvo acompañado por Ignacio Amestoy (dramaturgo y periodista), José Pedro Carrión (actor, profesor y director de escena), Irina Kouberskaya (directora del teatro Tribueñe), Juan Pedro Enrile (vicedirector de la Resad) y Paula Serraller (editora de Fundamentos).


martes, 25 de abril de 2017

Siri Hustvedt, el broker de Lehman Brothers y Kierkegaard

(Más sobre Siri Hustvedt aquí)

La escritora Siri Hustvedt, en Madrid.
Siri Hustvedt (1955) está escribiendo una nueva novela, en la que “Don Quijote se me aparece mucho”, según ha revelado la autora el lunes 24 de abril en Madrid, durante la presentación de su último libro de ensayo titulado La mujer que mira a los hombres que miran a las mujeres. Durante más de una hora, esta americana de origen noruegoaltísima, amable, con unos ojos azules brillantes y una sonrisa amplia y bonita, ha encandilado al público en la librería La Central de CallaoLa escritora habla con tanta naturalidad de su condición neurológica como cuando detalla sus rutinas de trabajo. “Escribo de 7 a 1 y leo cuatro horas por la tarde; algo de ejercicio, compras, cena… y eso es todo”, ha confesado cuando le han preguntado por su ritual a la hora de escribir.

Siri Hustvedt
(Madrid, 24/04/2017).
Siri Hustvedt se siente a gusto con la etiqueta de feminista, de hecho, La mujer que mira a los hombres… se compone de once ensayos sobre feminismo, arte y ciencia, bajo la perspectiva de que "ciencia y humanidades deberían establecer un diálogo entre ellas porque, sencillamente, se necesitan mutuamente".

Ayer en Madrid Siri habló de política, de su fascinación por el filósofo Kierkegaard, de posverdad, de racismo, de la vergüenza y la rabia que están espoleando el auge de los populismos en Estados Unidos y en Europa. Pero habló, sobre todo, de literatura, de arte, de humanidades, de creación, de la mente y de sus mecanismos; de los estigmas que pesan sobre la enfermedad mental.

La escritora Siri Hustvedt firma libros en La Central.
Los temas de los que Siri habla tienen rostros, nombres y apellidos, aunque ella los oculta por discreción. De las muchas historias que ha compartido con sus lectores en Madrid me quedo con la del broker de Lehman Brothers a quien conoció durante uno de los talleres de escritura creativa que impartía en un hospital psiquiátrico de Nueva York. A ese paciente Siri lo animó a escribir, lo convenció de que tenía talento. Al cabo de un tiempo, ella recibió un paquete con un libro y una nota sucinta: "Gracias por salvarme la vida". El libro era de aquel paciente, del que ella no sabía ni que era broker ni que trabajaba en Lehman. 

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Después de más de una hora hablando, la escritora ha sacado su mejor sonrisa para firmar ejemplares de su libro, con una paciencia envidiable. Ha estrechado manos y recibido besos, se ha levantado para posar en fotos con todo aquel que se lo ha pedido. Parecía realmente contenta con el recibimiento del público madrileño, a lo que sin duda ha contribuido la interesante entrevista-presentación, conducida por Montserrat Domínguez, y la buena labor de la traductora. ¡Así da gusto empezar la semana!