jueves, 31 de marzo de 2016

Málaga, la ciudad de los museos

(Más sobre Málaga y pistas para hacer turismo en Andalucía)


Tiene treinta y seis museosla mayoría apiñados en el centro histórico, y por tanto a escasos metros del azul Mediterráneo, que con parsimonia lame los pies al castillo de Gibralfaro, la Alcazaba y el Teatro Romano. Es Málaga, única ciudad de Europa que cuenta con filial del Museo Ruso de San Petersburgoademás de exhibir tesoros de la colección Thyssen-Bornemisza, poseer la casa natal y el museo Picasso y albergar la primera sucursal del Pompidou parisino que existe fuera de Francia.

'La mies', de Alexander Bubnov
(Museo Ruso San Petersburgo/Málaga)
.
Sin duda, una de las colecciones más sorprendentes es la del Museo Ruso de San Petersburgo en Málaga, en la antigua fábrica de tabacos. Son 2.300 metros cuadrados consagrados a obras de arte de los siglos XV a XX: desde iconos bizantinos hasta retratos y paisajes, vanguardias cubistas o realismo socialista; es decir, una selección de obras y movimientos pictóricos que sintetizan los avatares del arte ruso, gran desconocido en España.

El Centro Pompidou Málaga, fiel a su espíritu moderno y rompedor, abre sus puertas en un edificio en forma de cubo, erigido en 2013 en la zona del puerto. Allí pueden verse piezas de los siglos XX y XXI, más de 90 en total, de artistas tan importantes como Francis Bacon, Constantin Brâncuși, Marc Chagall, Alberto Giacometti, Frida Kahlo, René Magritte, Joan Miró, Pablo Picasso o Antoni Tàpies. Una delicia para los sentidos, antes o después de comer el rico pescaíto frito en las tabernas y restaurantes cercanos.

'Madre y niño', de Pablo Picasso
(Museo Picasso de Málaga).
La estrella cultural malagueña es el Museo Picasso, con 233 obras que recorren 80 años de trabajo de este genio universal (desde 1892 a 1972) a través de 11 salas que enseñan cómo Picasso pulverizó los preceptos establecidos y se erigió en el artista más importante del siglo XX. La sede del museo es el Palacio de Buenavista, renacentista con elementos mudéjares y en sí mismo una maravilla arquitectónica. En el subsuelo pueden admirarse restos fenicios y romanos, descubiertos durante las obras para convertirlo en pinacoteca.


'La Buenaventura', de Julio Romero de Torres
(Museo Carmen Thyssen de Málaga).
También es muy popular el Museo Carmen Thyssen Málagacon su muestra de pintura andaluza del siglo XIX. Se ubica en el Palacio de Villalón, que data del siglo XVI y se alza en el centro urbano. La colección permanente la integran 230 obras, entre las que destacan las firmadas por Sorolla, Casas, Iturrino, Zuloaga o Julio Romero de Torres.

Teatro Romano de Málaga, a los pies de la Alcazaba.
A mí me gusta especialmente el Centro de Interpretación Teatro Romanoque hospeda piezas y contenidos didácticos con los que empaparse de historia antes de visitar el Teatro Romano. Este monumento, construido en el siglo I, estuvo en uso hasta finales del siglo III, y en la actualidad ha recuperado su esencia, ya que en él se representan obras clásicas. Además, los alrededores de la calle Alcazabilla forman un núcleo turístico vibrante, abarrotado de terrazas. También es muy recomendable perderse al menos una hora por la Alcazaba y su sala de Exposiciones Arqueológicas. El que fuera palacio fortaleza de los gobernantes musulmanes es uno de los monumentos emblemáticos de la capital malagueña, a la que otea desde las alturas desde el siglo XI.

'Figura Djenne' (Espacio de arte Ars Málaga).
Realmente curioso es Ars Málagaun espacio de arte dependiente del Obispado, que muestra la colección donada por el matrimonio Jiménez-Arellano Alonso. Son más de doscientas piezas de arte africano y también obras contemporáneas. Brillan con luz propia las terracotas de divinidades, estelas funerarias y amuletos, y sobre todo la Figura Djenne.

domingo, 27 de marzo de 2016

Otra barbarie terrorista en el Domingo de Resurrección


Que Jesús de Nazaret resucitara, triunfando sobre la muerte, es el punto clave del mensaje y la teología del cristianismo, pues en ese hecho se fundamenta la doctrina de la salvación, según la cual la redención del género humano es posible y, por tanto, cualquier persona puede gozar de la vida eterna en la Gloria.
'La resurrección' (1457-1460), de Andrea Mantegna.
Según se relata en el Nuevo Testamento, la Resurrección sucedió al tercer día de que Jesús fuera crucificado, muriera y fuera sepultado en una tumba. La iglesia católica, la anglicana y la ortodoxa lo celebran hoy, domingo de Pascua.
Es triste que un mensaje tan constructivo y amable no haya calado, aunque sólo sea como una leyenda inspiradora, entre los terroristas fanáticos islámicos que hoy mismo han vuelto a matar a inocentes haciendo estallar bombas adheridas a sus propios cuerpos. Hoy ha sucedido en Pakistán, y son al menos 69 muertos y casi 300 heridos; el martes pasado, 22 de marzo, ocurrió en Bruselas dejando 28 fallecidos, cientos de heridos y una ciudad y un país en shock; el sábado día 19 un suicida se inmoló en Estambul matando a cinco personas…
'Mahoma recibe la revelación del ángel Gabriel'
(miniatura iraní del siglo XV.
Dicen que los suicidas, fieles devotos de Mahoma (570-632 d.C.) como profeta de su dios Alá, se inmolan convencidos de ser “mártires de la yihad” (guerra santa) y esperan que su dios les bendiga en el otro mundo con siete señales o recompensas. Una de ellas es la concesión de 72 vírgenes.
Pocas me parecen para tanta barbarie como dejan en este mundo con sus crímenes deplorables, de los que tan a menudo las mujeres y niños, los inocentes civiles, son las víctimas. Puestos a creer en alguna clase de vida tras la muerte, me quedo con la que promete el cristianismo. Me parece improbable que alguno de esos terroristas vaya a disfrutar eternamente, por muchas vírgenes que los rodeen, teniendo las manos supurando sangre por los siglos de los siglos.

lunes, 14 de marzo de 2016

Lo que Rembrandt unió... que no lo separen los museos

(Más sobre pintura y sobre mujeres pintoras)

Dos obras de arte unidas para la eternidad. Eso son los retratos de Maerten Soolmans y Oopjen Coppit (el matrimonio Soolmans), que Rembrandt (1606-1669) pintó en el año 1634 y con los que los museos del Louvre (París) y Rikjsmuseum (Amsterdam) estrenan el sistema de custodia compartida. Un final feliz que ha sido posible gracias a un acuerdo entre los Estados francés y holandés, cada uno propietario de uno de los cuadros, que pactan exponer a sus retoños siempre juntos (en uno u otro museo), por períodos alternos e idénticos de tiempo.

Retratos de Maerten Soolmans y Oopjen Coppit
 (Rembrandt, Louvre/Rikjsmuseum).
Oopjen Coppit (1611-1689) y su marido, Maerten Soolmans (1613-1641), se convierten así en unas de las piezas más protegidas y preciadas del Louvre, casi tan mimadas como Mona Lisa, que nunca se mueve del palacio en la orilla del Sena. Desde el jueves, 10 de marzo, los esposos Soolmans reciben a sus visitas de pie, en todo su esplendor, en un extremo de la Gran Galería del Louvre. Transcurridos tres meses, viajarán al Rikjsmuseum para ser expuestos otros meses, al cabo de los cuales pasarán a ser invisibles salvo para los ojos de los restauradores. El Louvre los volverá a exhibir durante cinco años y el Rikjsmuseum los recuperará otros cinco años. Volverán a París para pasar ocho años, desde allí regresarán a Amsterdam otros ocho años, y así, de ocho años en ocho años... hasta la eternidad.

Retrato de Maerten Soolmans (detalle).
¿Quiénes son los Soolmans para merecer tanto ajetreo? Cuando los pintó Rembrandt eran un ejemplo del creciente poder de las elites comerciantes holandesas del Siglo de Oro. Burgueses enriquecidos que imitaban a los nobles y como tales se hicieron retratar, vestidos con ropa negra a la última moda francesa del siglo XVII, adornados con perlas y diamantes, exhibiendo sedas, encajes y llamativos zapatos.

Retrato de Oopjen Coppit (detalle).
La esposa, dos años mayor y más rica, tenía 23 años y estaba embarazada cuando posó para el artista. Pese a su juventud, la pareja no pudo disfrutar unida de su fortuna por mucho tiempo, pues él murió tan sólo siete años después de que los cuadros fueran acabados. Rembrandt cobró 500 florines, una suma considerable, equivalente al sueldo de un año de un empleado asentado.

El ajetreo de los lienzos comenzó en 1877, cuando el noble holandés Willem van Loon los vendió por 1,5 millones de florines (30 millones de euros al cambio actual) al barón francés Gustave de Rothschild, quien los legó a su descendencia. Pero en 2015, su propietario, Eric de Rothschild, anunció que los vendía por 160 millones de euros, una cifra que ni Francia ni Holanda se podían permitir. Antes de separarlos y que fueran a parar a algún emirato petrolero, los dos países pactaron adquirirlos a medias, exhibirlos a medias, en régimen de custodia compartida.

'Diana y Calisto', de Tiziano.
Una segunda pareja de cuadros recientemente reunida es la compuesta por Diana y Calisto y Diana y Acteón, pintados por Tiziano y cuya propiedad decidieron repartirse la National Gallery de Londres y las Galerías Nacionales de Escocia, en un sistema parecido al de los museos del Louvre y Rikjsmuseum.

'Diana y Acteón', de Tiziano.
La pinacoteca londinense pudo al fin comprar, en el año 2012, Diana y Calisto, para juntarla con su casi gemela, también de asunto mitológico, que ya pertenecía al museo escocés. Los dos cuadros costaron en total en torno a 113 millones de euros y ahora se exponen de modo alterno en Londres y en Edimburgo. Uno al lado del otro. Inseparables.

'Adán' y 'Eva', de Alberto Durero. 
También pareja de cuadros, pero reunidos hace cientos de años, son Adán y Eva, del alemán Alberto Durero (1471-1528), propiedad del museo del Prado de Madrid. Fueron pintados en 1507 y son considerados los primeros desnudos a tamaño natural de la pintura en el norte de Europa. En ambos cuerpos se aprecia el dominio de la anatomía humana que tenía el artista, que sabe crear unas figuras en armonía, bellas, con un color y una iluminación perfectos para destacar contra el fondo negro del lienzo. Un placer para la vista multiplicado por dos.

martes, 8 de marzo de 2016

Mafalda, genio y figura en el Día de la Mujer

(Más entradas en este blog sobre Mujeres)

Hoy, 8 de marzo, es el Día de la Mujer. Como cada año, los detractores de este tipo de conmemoraciones argumentan lo mismo, así como los defensores replican con razonamientos idénticos. Por mi parte, como mujer (y trabajadora en activo) me gustaría que no fuera preciso recordarlo. Pero, mientras ese día llega, reivindico el derecho a festejarlo.

Mafalda, a por los 52 años.
Este año la conmemoración me coge agotada… de trabajar pero también expectante ante una época de cambios de los que espero grandes cosas. Y, como la mejor arma contra el buen y el mal tiempo es la sonrisa, no está de más recordar unas cuantas frases de la siempre ingeniosa Mafalda, orgullosa prole de Quino (sí, el papá de Mafalda es un hombre, feminista, radicalmente subversivo, libre de palabra y obra).

La sabiduría de Mafalda puede aplicarse a mujeres, hombres y viceversa (chiste fácil, lo sé, mea culpa), aunque yo imagino estas sentencias suyas en clave femenina:

“Comienza el día con una sonrisa y verás lo divertido que es ir por ahí desentonando con todo el mundo”

“Como siempre, lo urgente no deja tiempo para lo importante”

“A mí háblame en castellano, que en histérico no te entiendo”

Mafalda, una 'cincuentañera' con mucho
sentido del humor (y del amor).
“Si uno no se apura a cambiar el mundo, luego es el mundo quien lo cambia a uno”

“La vida no debería despojar a uno de la niñez sin antes darle un buen puesto en la juventud

"A mí me gustan las personas que dicen lo que piensan, pero sobre todo me gustan las personas que piensan lo que dicen”

Feliz Día de la Mujer