sábado, 9 de diciembre de 2017

CIELO ESPEJO DEL AGUA



Cielo espejo del agua

El frío se cuela por los intersticios del habla
mientras una cadena de reproches
desenvaina la espada
Nada en el horizonte deslenguado presagiaba
la furia helada
de nuestro diálogo de estatuas

Pediste paz
Ofrecí contienda
Dijiste olvido
Contesté demencia

Y alquilé este trozo de cielo blanco
espejo del agua
donde pastan mis líquidas realidades
Se han mudado conmigo cinco nubes casquivanas
que los días pares se escapan livianas
y los impares se enroscan en mis faldas

En este cielo
espejo del agua
con la garganta encinta de palabras
te espero



jueves, 30 de noviembre de 2017

Cuatro librerías de película

Hay librerías que tienen un papel relevante en el cine y acaban convirtiéndose en sitios de culto y de peregrinación. Otras veces son las librerías reales las que inspiran historias, construyen personajes y abren la caja mágica de la ficción.


Librería Shakespeare and Company, punto de partida
de la película 'Antes del atardecer'.
Shakespeare and Company, polvorienta y desastrada librería parisina. En el guión de la película, Jesse y Celine, americano él y francesa ella, se conocieron diez años atrás en un tren, compartieron una noche inolvidable paseando por Viena, se separaron al amanecer y juraron volver a verse al año siguiente. No lo hicieron. Nueve años más tarde, estos amantes fugaces se reencuentran en Shakespeare and Company de París, donde él está de gira promocionando su novela. El flechazo es tan fuerte como diez años atrás, las ganas de hablar tan incontenibles como entonces, y de nuevo Jesse y Celine salen a pasear por calles y parques, montan en barco por el Sena y toman café. Así arranca Antes del atardecer (2004), la segunda parte de la trilogía Antes del…, dirigida por Richard Linklater y protagonizada por Ethan Hawke y Julie Delpy.


Marks & Co., verdadero nombre de la librería
londinense donde se desarrollan la novela
 y la película '84, Charing Cross Road'.
84, Charing Cross Road o Marks & Co., desaparecida como el Londres de posguerra. La emotiva novela de Helene Hanff (1918-1997) titulada 84, Charing Cross Road fue llevada al cine en 1987 por David Hugh Jones en un filme sobrio con factura British donde brilla Anthony Hopkins. La protagonista es la propia escritora americana, que viviendo en Nueva York se pone en contacto con la librería londinense Marks & Co, situada en 84, Charing Cross, para que le envíen unos libros. Se inicia así un intercambio de cartas entre librero y escritora que durará veinte años. Aunque jamás se vieron en persona, terminaron siendo amigos gracias a su mutuo amor por la literatura. La librería de segunda mano desapareció hace años del número 84 de Charing Cross, pero quienes amamos la novela aún sonreímos al pasar por la puerta.


Interior de la original librería The Travel
Bookshop (desaparecida) que fue
escenario de la película 'Notting Hill'
.
The Travel Bookshop sigue abierta en Notting Hill pero no es la original. The Travel Bookshop, la librería de viajes que sirvió de escenario a la romántica película Notting Hill, a dos pasos de Portobello Road en Londres, cerró sus puertas en el verano del año 2011.

Su dueño vendió el negocio ahogado por los problemas económicos y dividió el local en dos, con lo cual desapareció el sitio original donde se conocieron los personajes interpretados por Julia Roberts y Hugh Grant.

Placa explicativa de la original librería de Notting Hill
que cuelga en la fachada de la nueva librería.
Aunque los actores no filmaron en su interior ni una escena, el decorado real fue reproducido en otro escenario del mismo barrio. El éxito de la película hizo que miles de turistas acudieran cada año a la librería a fotografiarse, y aún lo hacen hoy día. Una placa en la fachada explica que la actual librería no es la original aunque ocupe una parte de la que sale en la película Notting Hill.

Lello e Irmao, librería de Oporto,
inspiración de la saga de Harry Potter.
Lello e Irmao, inspiración de Harry Potter en Oporto. En esta preciosa librería de Oporto se inspiró la escritora escocesa J. K. Rowling para escribir su serie de novelas sobre el mago Harry Potter. En efecto, la ficticia biblioteca de la academia Hogwart que vemos en las películas es un calco de la real librería Lello e Irmao de Oporto. Sucede que antes de escribir su famosa serie de novelas, Rowling estuvo un tiempo trabajando en Oporto como profesora de inglés, y esta librería le sirvió de inspiración para crear algunos de los pasajes de su saga potteriana.  Ficción y realidad, una vez más, se dan la mano.

sábado, 25 de noviembre de 2017

'Discípulas de Gea', libro contra la explotación de la mujer

(Más sobre Maite Cabrerizo y otras obras de mujeres)

El próximo viernes, 1 de diciembre, se presenta al público en Madrid el libro colectivo Discípulas de Gea, publicado por Inventa Editores y cuyas autoras son treinta y seis mujeres que aportan sus mágicas palabras blancas contra la negra brujería de la explotación sexual y la violencia contra la mujer.

Maite Cabrerizo, periodista y escritora.
Mi amiga (¡qué bien sienta decir la palabra amig@!) Maite Cabrerizo es una las casi cuarenta autoras que colaboran de modo desinteresado en esta obra coral. Todas se han atrevido a horadar con su pluma en un tema que repele y espanta. Todas han surcado con su prosa o su poesía el desierto arenoso de la fuerza bruta, las relaciones fallidas, el silencio cómplice, la injusticia y el desgarro. Hay también autoras que participan con fotos, collages e ilustraciones pues el arte escapa de las etiquetas, más aún cuando lucha por un mundo igualitario.

Libro solidario 'Discípulas de Gea'. 
Discípulas de Gea es más que un libro; es un proyecto financiado por crowfunding porque únicamente con la ilusión no se paga la imprenta ni se compra papel ni se llevan los ejemplares a las librerías. Es asimismo un proyecto solidario y los beneficios de la venta de ejemplares se destinarán a la ONG Acoge Guada. Como apoyo al lanzamiento del libro existe además un emotivo vídeo con una canción de cuyo estribillo me quedo con esta frase: “La mujer abre, la mujer cierra, la mujer tierra”. Sobran las palabras.

Me perdí el primer acto de presentación del libro en Guadalajara, pero el próximo día 1 de diciembre estaré con sus autoras apoyando la causa. ¡¡¡Os invito a asistir!!! 

Presentación del libro Discípulas de Gea 
Viernes, 1 de diciembre, 20:30 horas
Escuela de actores Raquel Pérez
Calle Arganzuela, 6 (Metro La Latina / Puerta de Toledo)
  

domingo, 12 de noviembre de 2017

Pintoras surrealistas, enigmáticas y subversivas

(Otros artículos sobre mujeres pintoras)   

El Museo Picasso Málaga celebra hasta el 28 de enero una interesante exposición que tiene mucho de descubrimiento y emoción pues homenajea a dieciocho artistas surrealistas entre las cuales hay algunas muy reconocidas, pero también muchas injustamente valoradas y algunas hasta olvidadas. 

'Y entonces vimos a la hija del Minotauro'
(Leonora Carrington).
Somos plenamente libres. Las mujeres artistas y el surrealismo es el título de la muestra malagueña donde están presentes las famosas Maruja Mallo, Remedios Varo o Leonora Carrington, pero también las mucho más desconocidas Leonor Fini (1908-1996), Dorothea Tanning (1910-2012) o Kay Sage (1898-1963), cuyas obras, llenas de tintes poéticos y enigmáticos, deslumbran y nos hacen reflexionar.

Las dieciocho creadoras comparten rasgos comunes de rebeldía, lucha y genialidad. Algunas comparten también el agrio destino de haber sido eclipsadas por sus parejas; de ahí que la exposición cumpla el doble objetivo de reivindicarlas como artistas y revalorizar las obras de Eileen Agar, Claude Cahun, Leonora Carrington, Germaine Dulac, Leonor Fini, Valentine Hugo, Frida Kahlo, Dora Maar, Maruja Mallo, Lee Miller, Nadja, Meret Oppenheim, Kay Sage, Ángeles Santos, Dorothea Tanning, Toyen, Remedios Varo Unica Zürn. 


Kay Sage (1898-1963), pintora
surrealista estadounidense.
Gracias a esta exposición he conocido a la estadounidense Kay Sage y sus paisajes austeros e imaginativos. Nacida en Connecticut, estudió pintura en Roma, se vinculó con los surrealistas, se casó con Ives Tanguy y volvió a su país donde trabajaron juntos. Sage participó en las exposiciones surrealistas de 1942 en Nueva York y de 1947 en la Galerie Maeght. Pero la muerte de su esposo en 1955 la sumió en una agonía inconsolable. Hasta 1963 escribió su autobiografía y un catálogo razonado de Tanguy. Hecho esto, se suicidó. 

'Peligro, zona en construcción' (Kay Sage).
Para estas creadoras surrealistas el inconsciente fue una herramienta para explorar su posición en el mundo y exorcizar demonios. Varias de ellas acarreaban enfermedades, tragedias y abusos, y a través del arte pudieron alzar la voz y trataron de rebelarse.

'Pequeña serenata nocturna' (Dorothea Tanning).
También para Dorothea Tanning fue decisiva su relación con Max Ernst con quien se casó en 1946. Si los primeros cuadros de Tanning eran figurativos y minuciosos, bajo la influencia de su esposo su pintura se volvió nebulosa y cercana al misterio, la poesía y el cuento. Tras el fallecimiento de su marido, Dorothea siguió pintando y escribiendo hasta su muerte en Nueva York con casi 102 años.

'La alcoba' (Leonor Fini).
Las obras surrealistas que ahora se exponen en el Museo Picasso Málaga desvelan represiones sexuales, morales y sociales al tiempo que derrochan imaginación, espíritu transgresor y ansia revolucionaria. Ejemplo de todo ello es Leonor Fini, abanderada de la mujer soberana de sí misma tanto en su vida como en su obra.

lunes, 30 de octubre de 2017

Segundo viaje a Japón(II):Kioto, Nara, Senda de Filósofos


Vistas desde Starbuckks Karasuma Sanjo.
El día 16 de agosto salimos de Koyasan nada más desayunar rumbo a Kioto, adonde llegamos al filo de las dos de la tarde y ya nos esperaban nuestras maletas cómodamente instaladas en la habitación del hotel Mitsui Garden Kyoto Shijo. ¡Todo un descubrimiento el servicio de envío de equipaje entre ciudades dentro de Japón! Como esta era nuestra segunda visita a Kioto y nos sentíamos menos turistas y más paseantes, nos lo tomamos con tranquilidad. Nuestra primera parada fue el Starbucks de Karasuma Sanjo, donde el café y el wifi gratuito son el segundo y tercer mayor atractivo.

Geishas en el barrio de Gion (Kioto).
Sin duda, el mejor reclamo del lugar es la experiencia que brinda de tomar una bebida caliente o fría sentados frente a la pared acristalada que da al templo contiguo. Más tarde, esa noche el paseo nos llevó además por los puestos del mercado Nishiki (tan abarrotado como siempre) hasta el barrio de Gion (esta vez sí vimos claramente a varias geishas primorosamante acicaladas bajarse de dos taxis) y Pontocho, en un recorrido más sentimental que explorador.

Ciervos en libertad vigilada en Nara (Japón).
El día siguiente cogimos el tren para ir a Nara, antigua capital del Japón medieval donde los antaño ciervos sagrados siguen viviendo en libertad (vigilada, eso sí). Una visita en toda regla a Nara ocupa todo el día pues la ciudad tiene varios templos, ruinas y pagodas que son Patrimonio de la Humanidad. Ese día hacía mucho calor y decidimos acortar la visita yendo casi directos al templo budista Todaji-ji, el más espectacular por su estatua gigante de Buda.

Pasar a través de la columna (Nara, Japón).
Nos sorprendió un pasatiempo-ritual para niños consistente en atravesar una columna de madera roja por una hendidura abierta en su base. Los orgullosos padres tomaban selfies de los retoños, felices de posar con la cabeza en un extremo de la columna y los pies en el otro. Dejamos Nara después de un breve recorrido por su Museo Nacional, donde se exhiben Budas de todos los tamaños y colores y que se visitan con la misma entrada del templo. 

Fauna y flora en Bosque de Bambú (Kioto, Japón).
Era ya la hora de comer pero preferimos coger un taxi hasta la estación de tren y comprar allí unos bento para degustar en el tren y así poder regresar antes a Kioto. Así lo hicimos y, sin pasar por el hotel, fuimos directos de excursión al Bosque de Bambú.


Paseantes por el Bosque de Bambú (Kioto, Japón).
Un lugar muy concurrido donde se entrecruzan grupos de chicas en kimono en busca de selfies; parejas que ruedan en rikshow gracias al empuje de jóvenes de vigorosas piernas; recién casados fotografiándose para el book nupcial; turistas curiosos; runners; y en fin, vecinos que pasean al perro. Un lugar que embruja pese a tanta algarabía. 

Anguila y makis en taberna típica de Kioto.
Esa noche salimos en busca de una taberna típica en los alrededores de Pontocho donde habíamos cenado hacía cuatro años. Dimos algo de vuelta pero la encontramos: estaba igual y servían la misma exquisita anguila y el mismo tako que recordábamos. Ni que decir tiene que nos encantó volver a este lugar. 

La tercera y última mañana en Kioto, el 18 de agosto, la dedicamos a visitar el mercado Nishiki en busca de regalos, sin nada especial que hacer salvo vagar por las calles cercanas. Tomamos una Ginness en el famoso café Independants, abierto en 1998 en un edificio casi centenario y que gracias a una buena restauración conserva las pinturas murales originales y los mosaicos en el suelo. Mucha clientela joven japonesa y algunos turistas como nosotros.

Senda de los Filósofos (Kioto, Japón).
La Senda de los Filósofos fue nuestro siguiente destino. Al contrario que hace cuatro años, esta vez no entramos a ningún templo, nos limitamos a recorrer con gozosa pereza esta preciosa ruta de dos kilómetros de largo paralela al canal Shishigatani. Caminamos despacio bajo los árboles y tratamos de imaginar cómo debió sentirse el filósofo Nishida Kitaro (1870-1945), quien solía meditar en esta zona de camino a la Universidad de Kioto. En su honor el lugar se llama Senda de los Filósofos o también Paseo de la Filosofía.

(Próxima parada: Gero y el monte Fuji)