Viajes por Inglaterra con Louise Penny: de las Brontë a Jane Austen
Viajes con Louise Penny: ‘A Better Man’ en Oslo y Estocolmo
Regreso a la casa de Jane Austen: Chawton y sus 500 años
Viajar con un libro bajo el brazo es divertido, relajante y enriquecedor. En mi último periplo por Inglaterra, en julio de 2026, me ha acompañado un ejemplar de Still Life, de la escritora canadiense Louise Penny. Llevo años enganchada a sus historias del inspector Gamache, y al fin he decidido leer los libros iniciales de la saga. El primero, esta 'Naturaleza muerta', sin traducción disponible en castellano.
![]() |
| Lectura viajera: 'Still Life' en la casa museo de Jane Austen (Chawton). |
Este verano, las vacaciones comenzaron en el norte de Inglaterra, en la ciudad de Bradford, escogida como parada útil para visitar los alrededores. Llegué el día 8 DE JULIO, por la tarde, en plena ola de calor, directa en tren desde Londres (y, antes, bien de madrugada, en avión desde Madrid). El centro histórico es pequeño y sin gran interés; los pubs y cafés cierran pronto, igual que las tiendas. Pero los hoteles son baratos (escogí el Holiday Inn City Center, próximo a la estación) y la comunicación por tren y bus funciona bien. Esta ciudad es conveniente para una noche; dos me resultaron demasiadas.
![]() |
| 'Still Life', de Louise Penny, lectura en Bradford (Pub City Vaults, Inglaterra). |
Al día siguiente, 9 DE JULIO, dio comienzo la ruta por los paisajes literarios, históricos y artísticos de Inglaterra, con una primera gran parada en la ciudad de Haworth, en pleno corazón del condado de Yorkshire, donde fui al encuentro con la vida y obra de las hermanas Brontë.
![]() |
| 'Still Life', de Louise Penny, en Brontë Parsonage y Haworth (pub Black Bull). |
En Haworth, la falta de tiempo me privó de escapar a los parajes reales que inspiraron la indómita Cumbres Borrascosas, pero recorrer Brontë Parsonage, la casa museo de Emily, Charlotte y Anne Brontë, significó cumplir un verdadero sueño.
Muy emocionante fue también entrar y contemplar la iglesia de Haworth, donde bajo un pilar del templo descansan los restos de Emily y Charlotte junto a casi toda su familia (a excepción de Anne, enterrada en Scarborough).
El libro de Louise Penny, que habla maravillas del literario Bistró de Olivier en la ficticia Three Pines, me acompañó hasta el muy real pub Black Bull de Haworth, sitio histórico que era frecuentado por Branwell Brontë, hermano de las escritoras. Está muy bien conservado y tiene 2 terrazas estupendas.
ARTE EN MÁNCHESTER Y BIRMINGHAM
El 10 DE JULIO, en ruta hacia el sur con el libro de Louise Penny, la sorpresa fue Mánchester, bulliciosa y moderna, plena de tranvías, centros comerciales y cafés llenos de gente. El hotel The Gardens, al lado de los jardines Piccadilly y a dos pasos del barrio chino, me gustó bastante.
![]() |
| Con Louise Penny en Mánchester (café Nero y pub The Old Wellington). |
La primera escala museística de la jornada fue la Manchester Art Gallery, a la que acudí en busca de arte prerrafaelita, y me sorprendió para bien por el resto de colecciones.
Al caer la tarde, una extensa caminata por el centro me permitió curiosear la fachada del bar más pequeño de Europa, ver barrios que mezclan ladrillo, acero y cristal, admirar el exterior de la catedral y tomar una pinta en el emblemático pub ‘The Old Wellington’ con una increíble fachada de pain-de-bois.
La mañana del 11 DE JULIO, en Mánchester, comenzó con el interior de la catedral y sus ángeles musicales, esculpidos en madera a finales del siglo XV, impresionantes desde el techo de este templo, iniciado en 1421. Otro ángel, de piedra y procedente de la anterior iglesia de madera sajona (s.XI) es la escultura más antigua que conserva.
Más tarde, la sorpresa la aportó la Biblioteca Rylands, fundada por Enriqueta Rylads en 1899. El edificio neogótico sale en las películas de Harry Potter, lo que atrae a miles de turistas. Pero su valor es inmenso por la colección de libros, incunables y papiros.
El 12 DE JULIO estaba prevista una jornada apretada, con temprana llegada a Birmingham para hacer una parada de un día, con tinte marcadamente artístico. Tras tomar posesión del estudio en el muy recomendable Staybridge Suites Birmingham y con el libro de Penny en el bolso, caminé hasta la Birmingham Art Gallery.
![]() |
| Lectura en Birmingham (museo, salas prerrafaelitas y cafetería). |
El éxito de Edward Burne-Jones, nacido en esta ciudad, despertó la fiebre por el arte prerrafaelita entre los profesores, alumnos, escuela y coleccionistas. Hoy en día, el museo consagra una de sus plantas a este movimiento artístico, con obras bellísimas, hipnóticas.
Más tarde, otra gran sorpresa en la catedral de San Felipe, en Birmingham, que exhibe cuatro grandes vidrieras de Burne-Jones, tres de ellas coronando el altar (Natividad, Ascensión de la Virgen y Crucifixión). Una maravilla.
Un relajante paseo hasta el canal de Gas Street, pasando por la estación de tren para ver el toro Ozzy, hasta llegar al borde del agua, fue una perfecta forma de explorar un poco más de Birmingham antes del ocaso.
WINCHESTER, CHAWTON Y JANE AUSTEN
Si Haworth me conectó con la pasión y las vidas desdichadas de las hermanas Brontë, el condado de Hampshire estaba dedicado al reencuentro con Jane Austen, la novelista más querida de Gran Bretaña, también de vida corta y atribulada.
La llegada a Winchester, el 13 DE JULIO, fue madrugadora y, por eso, me encontré cerrada la recepción del hotel boutique Kyoto Rooms y debí acarrear la maleta hasta una consigna cerca de la catedral, hasta que dieron las 15 horas.
Como hace 16 años, esta vez también visité la tumba de Jane Austen en la catedral. Una sencilla losa en el suelo recuerda que falleció el 18 de julio de 1817. Una placa en el muro vecino la honra como novelista y una ventana en su honor la festeja.
Además de la novelista, la catedral de Winchester guarda enormes tesoros. A sus 1400 años, es un templo magnífico: quedan azulejos del XII, la cripta impresiona; en el trascoro, una estatua recuerda a W. Walker, buzo que salvó la catedral al apuntalar los cimientos con sus manos. Y en el exterior, una sencilla estatua de Jane Austen perpetúa su recuerdo.
Al día siguiente, 14 DE JULIO, tremenda emoción al viajar de nuevo en autobús hasta Chawton (40 minutos de recorrido), pueblo donde el tiempo parece haberse detenido. Allí abre sus puertas la casa museo de Jane Austen, un coqueto cottage de ladrillo rojizo con 500 años de historia a sus espaldas, aunque hoy todo el mundo lo asocie con los Austen.
Tenía la entrada reservada para las 12 horas, así que primero disfruté un copioso desayuno en Cassandra Cup, seguido de un corto paseo a la vecina iglesia de San Nicolás, donde están enterradas las dos Cassandras (madre y hermana de Jane Austen).
![]() |
| Cassandra Cup (Chawton, frente a casa museo de Jane Austen). |
En vida de la escritora, esta iglesia era la rectoría de Chawton House (mansión del hermano de Jane).

Chawton House, casa-museo (fue propiedad del hermano de Jane Austen).
Como disponía de algo de tiempo, decidí realizar una visita rápida a Chawton House, situada a unos metros de la iglesia. Además de detalles de la vida y obra de los Austen, alberga una biblioteca y una colección sobre mujeres escritoras, salón de té encantador y hermosos jardines.
JANE AUSTEN'S HOUSE: HOGAR Y CUNA LITERARIA
De regreso del paseo matutino y ya en el interior de Jane Austen’s House, mis recuerdos y las novedades se dieron la mano. Desde mi última visita, en 2010, se ha hecho más museo sin perder su autenticidad como la casa donde vivió sus últimos 8 años (de 1809 a 1817) y alumbró sus 6 grandes novelas completas.

Mesa de Jane Austen y tumbas de su madre y hermana.
Al recorrer las estancias, uno de los momentos más emocionantes fue contemplar en el comedor la mesa trípode de nogal, poco más grande que una pamela de verano, donde Jane escribía con asombrosa pulcritud y orden junto a la chimenea.
El dormitorio de la autora es sencillo y acogedor, se puede sentir la felicidad asomar a la ventana sobre el jardín. Entre los tesoros de esta casa-museo figuran las seis primeras ediciones de sus seis grandes novelas.
De regreso a Winchester, di un paseo relajante por el canal del río Itchen entre sauces llorones y árboles de increíble altura, para finalizar frente a la casa (particular) donde Jane Austen murió, el 18 de julio de 1817, con solo 41 años.
El libro de Louise Penny me acompañó al último recorrido por las calles de Winchester, terminando en el pub The Bishop on The Bridge, a unos pasos del hotel.
LONDRES DE IDA Y VUELTA
El viaje del pasado mes de julio concluyó en Londres, con el libro de Penny como compañero silencioso y amable, colega entusiasta en las numerosas pausas entre el callejear y visitar rincones de la capital del Támesis.
Cerca del hotel Tavistock, el mastodóntico British Museum fue la primera parada del día 15 DE JULIO, aún sufriendo la ola de calor. Nueva disposición de relieves asirios y misma aglomeración en las salas de momias y demás arte egipcio, amén de los abarrotados espacios dedicados a las esculturas del Partenón.
Bien temprano, el 16 DE JULIO, visita a la renovada National Portrait Gallery (no pude ver el retrato de Jane Austen ni el de las Brontë, que habían prestado para una exposición en China) y, de allí, a la vecina National Gallery.

'Still Life' en la cafetería de la National Gallery.
Al atardecer, paseo por la zona de Westminster y el Big Ben oteando la noria London Eye.
El viernes, 17 DE JULIO, exploré la zona de Hampstead Heath con parada previa en la casa del poeta romántico Keats (curiosidad: estudió cirugía y se muestran los objetos médicos en una vitrina).
En este área se halla Kenwood House, edificio singular, galería de arte y parque, célebre por salir en una escena de la película Notting Hill.
Avanzando en las vacaciones, el 18 DE JULIO le tocó el turno a Leighton House, mansión del famoso pintor victoriano.

Lectura en el café de Leighton House (Londres).
El estudio de trabajo, la escalera llena de obras de arte, el modesto dormitorio, la sala árabe... Magnífica atmósfera estética de finales del XIX.
Otro descubrimiento fue visitar la Guidhall Art Gallery, con obras propiedad de la ciudad de Londres, sobre todo pintura victoriana, además de albergar los restos de un anfiteatro romano.
La visita final del sábado fue a la Tate Modern, pero sin tiempo para visitar la exposición dedicada a Frida Kahlo; tan solo espacio para saborear las vistas del río y de San Pablo desde las alturas.

Desde las alturas de la Tate Modern (Londres).
Domingo, 19 DE JULIO, inesperada y final visita a John Soane Museum, la casa que el arquitecto británico construyó para vivir y que abarrotó con objetos de arte de todas las épocas históricas. Punto y final de este periplo viajero por Inglaterra.
Viajar, escribir, disfrutar del arte, reencontrarse con la historia y leer... Todo forma parte del mismo cúmulo de nubes y sueños de los que se alimenta este blog.








Comentarios
Publicar un comentario