Un cuadro enigmático: 'Trabajo de mujer', de Florence Claxton

Viaje por Inglaterra 2026 (y II): Prerrafaelitas, Austen y mil cosas más


En mi reciente viaje por Inglaterra, en julio de 2026, visité una buena docena de museos, algunos por primera vez, como la Manchester Art Gallery. Aparte de la belleza y originalidad de las obras expuestas, hubo una que me obligó a detener el paso.

Me fascinó no solo por su vibrante composición o la cantidad de personajes que interactúan en un escenario casi teatral, sino por la crítica social e ironía que impregna el cuadro.

Hablo de 'Trabajo de mujer' (Woman's Work, a Medley), pintado en 1861 por la artista victoriana Florence Claxton, que por entonces era una artista gráfica de apenas 22 años que se ganaba la vida dibujando caricaturas satíricas para revistas. Y este óleo no le resultó nada fácil venderlo.


'Trabajo de mujer (Florence Claxton), en Manchester Art Gallery. 

En la Inglaterra victoriana de su época, que una mujer publicara caricaturas políticas burlándose de los hombres en la prensa escrita era algo que, a duras penas, se toleraba; pero plasmar ese mismo mensaje radical en un óleo expuesto públicamente era cruzar una línea roja intolerable

Se compone de 34 figuras, cada una satirizando un aspecto de los enormes desafíos que afrontaban las mujeres para desempeñar un trabajo de importancia.

EL CUADRO DE FLORENCE CLAXTON, BAJO LA LUPA

El cuadro es un fascinante y mordaz laberinto visual sobre las asfixiantes limitaciones de las mujeres de su tiempo, repleto de detalles que, una vez expuestos a la luz, actúan como bofetadas de realidad.

Detalles tan precisos como el bisturí de un cirujano:

- El becerro de oro. En el centro de la escena, bajo la estatua de este símbolo de los falsos dioses, se lee la frase “The proper study of woman is man” (El estudio adecuado de la mujer es el hombre). A sus pies, un joven deja caer dulces que representan las "naderías" o conversaciones ligeras, que era lo único que la sociedad consideraba que las mujeres eran capaces de comprender.

- Las opciones de vida. A un lado, tres institutrices discuten amargamente sobre cómo enseñar a un niño con un libro aburrido, reflejando la profunda soledad de una profesión atrapada en tierra de nadie (con más estatus que el servicio, pero sin ser parte de la familia). Al otro, un clérigo ofrece a una mujer soltera una ridícula lista de "profesiones adecuadas" (como repartir publicaciones religiosas o entregarse a la trivialidad), mientras un abogado la señala de vuelta hacia la alfombra de la domesticidad.

- Puerta cerrada y escalera a la libertad. En una esquina, una mujer yace exhausta ante una puerta cerrada con llave por un hombre, tal vez representando la prohibición de acceder a la medicina o al conocimiento. Sin embargo, cerca de ella, la famosa pintora francesa Rosa Bonheur trepa por la escalera del arte hacia la libertad, seguida de cerca por otra figura que bien podría ser la propia Florence Claxton.


Rosa Bonheur y la autora escapan (Detalle de 'Trabajo de mujer', de Claxton).

- El escape. Al fondo, donde el muro de las convenciones sociales comienza a desmoronarse, una mujer señala hacia el mar, hacia la libertad de la emigración, un camino que la propia familia de Claxton recorrió viajando a Australia cuando ella era niña.


El mar (la inmigración) como puerta a la libertad de la mujer. 

CLAXTON TAMBIÉN CARICATURIZÓ A LOS PRERRAFAELITAS

El cuadro más conocido de esta ilustradora, pintora y caricaturista británica es la acuarela La elección de Paris: Un idilio (hacia 1860), toda una sátira de la Hermandad Prerrafaelita. En esta obra caricaturiza a figuras importantes del movimiento artístico, así como a personajes de la cultura popular, combinando referencias al arte clásico y a obras contemporáneas.

La acuarela se expuso en la Galería Portland y se reprodujo en la revista The Illustrated London News en 1860.

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