domingo, 28 de septiembre de 2025

Quién fue Marie Laurencin: mujeres, misterio y sensualidad

Laurencin, pintora de mujeres en metamorfosis

Pintoras de vanguardia


La pintora francesa Marie Laurencin (1883-1956) fue artista y musa de varios creadores, figura central en el efervescente París de las vanguardias, forjadora de un peculiar universo de abstracción y con un estilo inconfundible en su exploración del universo femenino.

'Bailarinas españolas' (1920) y 'El beso' (1927),  de Marie Laurencin.

Sus lienzos están poblados por mujeres vaporosas en tonos pastel con dominio del rosa. Musas esbeltas, envueltas en un halo de irrealidad y misterio, a menudo de tinte sensual. El suyo es un mundo de princesas y bestias de cuentos de hadas, flores, animales y adolescentes andróginas de bella palidez.

En el Museo de l’Orangerie (París) pueden verse cinco cuadros que son un perfecto ejemplo de su arte. Y, para quien deseen honrar a la artista del etéreo femenino, sus restos reposan en el cementerio de Père Lachaise en París.

MUSAS DE LOS AÑOS 20 DEL SIGLO XX

Aunque en sus inicios coqueteó con el fauvismo (un estilo que la llevó a simplificar e idealizar las formas de las personas) y transitó por el cubismo, su carrera dio un giro decisivo a partir de la década de 1920. Abandonó los patrones geométricos y adoptó un estilo abstracto personalísimo, centrado en dos temas clave: la mujer y los animales (sobre todo, perros, ciervos y caballos).


'Los ciervos' (1923), de Marie Laurencin.

Fue en este periodo cuando la artista comenzó a pintar sus peculiares personajes femeninos, esbeltos y vaporosos, que luego reutilizaría en lienzos de tonos pálidos, creando la atmósfera de un mundo encantado. Sin duda, su legado reside en estos cuadros donde mujeres esbeltas parecen sorprendidas en el momento de experimentar una metamorfosis.


Un ejemplo elocuente de su visión está en la pintura La vida en el castillo (1925), donde seis jóvenes mujeres se presentan montadas a caballo o paseando entre flores. La obra evoca cuentos de hadas, pero con una diferencia notable: las princesas valientes son más que suficientes y los príncipes no se echan en falta.

'Bailarinas españolas' (1920-21), de Marie Laurencin.

En Bailarinas españolas, tres jovencitas giran y Marie se retrata a sí misma arrodillada y vestida con un tutú rosa, con las manos entrelazadas con la mujer de la derecha. En este lienzo, la chica de la izquierda está ejecutando un paso de baile.


'El ensayo' (1936), de Marie Laurencin.

RETRATISTA DE LA ÉLITE PARISINA

Laurencin, además de pintora y maestra de pintoras, retrató a muchas figuras famosas de la sociedad parisina. 


Es célebre su retrato de la modista Coco Chanel, quien, aunque ya era rica y famosa, se lo encargó cuando la carrera de Marie apenas comenzaba. En esta pintura, la modista aparece de frente, sentada y lánguida, con un caniche blanco en el regazo. Curiosamente, a Chanel no le gustó el retrato y se negó a pagarlo, pero la artista rechazó pintarle otro y se quedó la obra en propiedad.

'Retrato de la señorita Chanel' (1923), de Marie Laurencin.


Por su parte, en el Retrato de la esposa de Paul Guillaume, plasmó a Juliette Lacaze, una mujer de fuerte personalidad, capturando sus verdaderos rasgos físicos.


El arte de Marie Laurencin está marcado por hitos personales, como su descubrimiento de Goya durante su exilio en España en la I Guerra Mundial.

'Mujer con paloma' (1919), de Marie Laurencin.


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