Cuento chino de los magos de Oriente
Hay pocas
certezas históricas en torno a los Reyes Magos, aunque un hecho está
comprobado: ni eran reyes, ni eran magos. Los textos bíblicos mencionan a unos
magos que llegaron de Oriente para adorar a Jesús, pero, en realidad, debieron ser
sacerdotes persas. El Evangelio
de San Mateo, que es el que habla de ellos, no especifica ni cuántos fueron esos
magos adoradores de Jesús ni qué regalos le dieron en ofrenda; de hecho, hay
evangelios apócrifos que nombran a cuatro, 40 o incluso más magos. Lo que sí
cuenta Mateo es que estos enigmáticos personajes eran astrólogos o astrónomos.
Los magos de Oriente no
fueron ascendidos a reyes hasta el
siglo II, cuando el autor latino Tertuliano se inventó la figura del rey viejo,
el Melchor tan querido hoy por los niños. Ese mismo siglo, en la necrópolis
paleocristiana de Priscilla, en Roma, quedaron grabadas para la posteridad las representaciones
de tres figuras que desfilaban ante María, José y el recién nacido Jesús.
Antes de eso, en 1306,
el pintor florentino Giotto había inventado la estrella de Belén, el fugaz astro que se supone guió a los universales viajeros hasta el portal. En realidad, lo
que Giotto pintó fue el cometa Halley, que aquel año surcó los cielos de Europa,
causando miedo y sembrando los malos augurios.
Giotto, en cambio, desdeñó la superstición e introdujo la estrella como un signo de anunciación jubilosa en su fresco La adoración de los Reyes Magos.
¿Cómo
llegaron entonces a ser tres, uno de ellos negro, y traer regalos a los niños
buenos cada día 6 de enero?
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| 'El viaje de los Reyes Magos' (James Tissot, siglo XIX). |
Con el
correr de los siglos, durante la Edad Media, se fueron afianzando una serie de
tradiciones, como la que afirma que los cuerpos de Melchor, Gaspar y
Baltasar están enterrados en la Catedral de Colonia. A partir del siglo XV,
el arte ya representa a los reyes magos con sus tres perfiles definidos.
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| 'Adoración de los reyes magos' (1303-1305), de Giotto (capilla Scrovegni, Padua, Italia). |
Giotto, en cambio, desdeñó la superstición e introdujo la estrella como un signo de anunciación jubilosa en su fresco La adoración de los Reyes Magos.
Este año 2012, el
ritual se celebra una vez más, poniendo la cabalgata de los magos el punto final a los festejos -cada vez más profanos- de la Navidad. Y esto sí que no es un cuento
chino.




Feliz Año Nuevo, Pepa!
ResponderEliminarEstudié arte del renacimiento en Florencia durante un año: mucho Giotto. Nunca nos enseñaron este hecho sobre la supuesta estrella guiadora de los magos! Muy interesante.
Nos veremos más a menudo en 2012, espero!
Mua mua
Nos veremos, ¡por supuesto! Sigo con la misma jornada laboral, así que tenemos que buscar un hueco en nuestras agendas jeje
ResponderEliminarFeliz Año!!!
Kisses