viernes, 20 de julio de 2018

Un ‘Delfos’ de Fortuny escondido en el museo Sorolla



Los museos de arte guardan tesoros incalculables y están repletos de historia y de curiosidades. Las pinturas, esculturas, mobiliario, arquitectura, salones, patios y jardines revelan el pasado de sus propietarios y, a menudo, esconden secretos.

Friso del comedor (casa-museo de Sorolla, Madrid).
Así sucede en la casa-museo de Joaquín Sorolla (1963-1923), en Madrid, más en concreto, en el comedor familiar, adornado con un friso decorativo con una guirnalda en la que aparece Elena Sorolla (1895-1975), hija del pintor, con un vestido Delfos patentado por el diseñador Mariano Fortuny Madrazo (1871-1949), y que fue uno de los diseños más novedosos a inicios del siglo XX. Fortuny se inspiró en la estatua griega de bronce del Auriga de Delfos. De ahí que el vestido se llamara Delfos.

Elena Sorolla, hija del pintor y ella misma escultora y
pintora, viste el atrevido 'Delfos' (pintura mural de 1911).
La pintura mural del museo Sorolla, realizada en 1911, está a la vista de todos, sobre la puerta que da paso al antecomedor. Elena va peinada con los típicos rodetes valencianos, pero su vestido es rompedor: un espectacular Delfos amarillo. ¿Cómo llegó ese vestido tan exclusivo al entonces palacete de la calle Martínez Campos, 37? Pues, como tantos otros regalos y complementos de moda, fue comprado por el padre, Joaquín Sorolla, en uno de sus viajes al extranjero. Estaba de regreso de América cuando recaló en París, en cuyos almacenes Babani adquirió el vestido amarillo para Elena. 

'Elena con túnica amarilla' (Joaquín Sorolla).
No es esta la única pintura de Elena con el Delfos, ya que dos años antes, en 1909, nada más regalárselo, Joaquín Sorolla la había inmortalizado con el elegante vestido. Elena tenía entonces 14 años. Hasta hoy día, ese cuadro, llamado Elena con túnica amarilla,  continúa siendo propiedad de sus herederos.

Elena Sorolla con una de sus esculturas.
Elena Sorolla fue escultora y pintora (se hacía llamar Helena), una adelantada a su tiempo con un punto de osadía. En un principio, el Delfos fue tachado de “muy atrevido”, por la forma sinuosa y sugerente en que se ceñía al cuerpo. Hay que tener en cuenta que en ese momento las mujeres aún llevaban corsé. Pero el arte le ganó la partida al puritanismo, y famosas como Isadora Duncan o Peggy Guggenheim vistieron el Delfos en Nueva York y París, lo mismo que Elena Sorolla lo hizo en Madrid.

¿QUIÉN FUE EL INVENTOR DEL DELFOS? Además de hijo del famoso pintor Mariano Fortuny y Marsal, Mariano Fortuny Madrazo fue un artista polifacético (pintor, grabador, fotógrafo, diseñador de moda, escenógrafo…). En 1907 creó el mítico Delfos, que patentó en 1909. Era más una  obra de arte que un vestido.

En todos sus trabajos, Fortuny Madrazo reflejó el estilo del modernismo y su espíritu ecléctico: colaboró en los vestuarios de varias obras en el teatro de la Scala de Milán; desarrollo del primer sistema para hacer plisados con seda y terciopelo mediante máquinas; desarrolló tintes; inventó la lámpara Fortuny, metálica, para interiores, así como lámparas de seda, etc.

No hay comentarios:

Publicar un comentario