domingo, 17 de septiembre de 2017

Feminidad, ardor y dolor en 'Cuerpo Adentro', de Ana Silva

(Más amigos poetas: Maite Cabrerizo y José M. Triper)

Tengo en mis manos un libro de poemas en edición bilingüe español-árabe editado con primor por Ediciones del Genal.

Un libro ilustrado con talento e imaginación por Firdaous Barkallil.

'Cuerpo adentro', primer libro
de poemas de Ana Silva Cuesta.
Un libro prologado con amor por la poeta y escritora marroquí Rachida Madani y traducido con pasión por la también poeta y traductora iraquí Bahira Abdulatif Yasin. Ambas son divulgadoras de la cultura árabe e islámica muy comprometidas con la defensa de los derechos de la mujer en los países musulmanes.

El libro se titula Cuerpo Adentro  y ha sido escrito con primor, amor, pasión, talento e imaginación por la malagueña Ana Silva Cuesta, Doctora en Derecho por la Universidad de Granada, mujer inquieta y versátil, experta en migraciones y género, activista de los derechos de la mujer árabe e islámica.


Ana Silva presenta su
 libro 'Cuerpo adentro'
Cuerpo Adentro es el primer poemario de Ana Silva pero no será el último. Demasiados ardores, rosas con y sin espinas, azoteas alicatadas de deseos, fuentes rebosantes de ansias voraces y preguntas sin respuesta guarda dentro de sí Ana como para que quepan en un solo libro.

Ana Silva nos invita a acompañarla en un itinerario poético clarividente y femenino donde lo real y lo imaginario, la inquietud y la lucidez van de la mano. Cuando aceptamos esa invitación podemos ver algunas de las simas interiores donde ella se ha asomado, vislumbramos el tizón que arde en su interior, el hambre, el fuego, la sed.

 El corazón por dentro
El amor, como una fiera, duerme la siesta. Arriba, en la azotea, el olor a jazmín despierta el ansia de amar (…) Ahora me he preñado de mí: en el vientre se alza una jaima añil (…)


'Estambul adentro', ilustrado por Firdaous Barkallil.
Málaga, Granada, Estambul, Tánger, el mundo árabe, la infancia, la memoria, el cuerpo, el lenguaje, la búsqueda de sí misma excavando cuerpo adentro, ladrando hacia afuera y mirándose en el anverso y en el reverso del otro. Estas son algunas de las estaciones por las que el lector atraviesa, las más de las veces con el corazón en vilo y la garganta llena de voces, mientras pasea, se demora o se apresura a través del cambiante laberinto en el que sin querer-queriendo nos sumerge la poesía de Ana Silva.

Conquisto infinitos
a las cinco de la tarde.
No me lo anunciaste Federico,
nunca me dijiste que el caballito de agua
se elevaría en mi ombligo (…)

Los poemas de mi paisana Ana Silva (crecimos en el mismo pueblo blanco, Villanueva de la Concepción) rehuyen la pomposidad para abrazar una aparente sencillez formal que no obstante está cuajada de imágenes poderosas.

Mujer para la tierra
soy.
En cada menstruación
el beso de la vida
penetra útero adentro
abatiendo
todo desierto.

Para mí los versos de Ana Silva Cuesta tienen mucho de oración interior, de muda conversación con los dioses y los demonios que nos habitan, y también de confesión, ¡quién sabe si en busca de absolución!

Tengo que decirlo sin hablar:
me amo para no caer en mí.
Yo, la invisible,
masco los últimos dátiles de julio,
llorando con la luz,
subo la persiana
y le rezo a mi abuela.

¡Enhorabuena, Ana, por conseguir publicar un libro tan bello por fuera y por dentro, un libro entre cuyas páginas se filtra tu luz y tu talento!

(Dos vídeos de la presentación del libro en Casa Árabe de Madrid) 






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