domingo, 3 de enero de 2016

Dos años sin Manuel de Unciti

(Tránsito de un hombre bueno)

Hoy se cumplen dos años de la muerte de Manuel de Unciti (1931-2014), periodista, escritor, cura y misionero que trabajó en el histórico diario Ya y capitaneó varias revistas religiosas desde la Transición hasta el siglo XXI. Un hombre bueno, fiel y comprometido hasta el final.

Manuel de Unciti Ayerdi (1931-2014).
Donostiarra militante, Manuel de Unciti nació en Donosti en 1931 y falleció en Madrid, el 3 de enero de 2014. Fue el fundador, el corazón y el alma, los nervios y hasta los huesos, el tuétano mismo, de la residencia Azorín para estudiantes de periodismo. En el vetusto chalet de la calle de Rosa Jardón, y a lo largo de cuarenta años, se formaron alrededor de tres centenares de periodistas que hoy pueblan las redacciones y gabinetes de comunicación de todo el país. Hace tiempo que desaparecieron el chalet y su agreste jardín, pero las semillas de sus residentes abonan vidas por donde quiera que van. Y los hay repartidos por varios continentes.

Manuel de Unciti, Manolo, como lo llamaban sus cientos de hijos, consagró su vida a tres fines: las misiones, la información y la formación de periodistas cristianos. Fue, durante más de tres décadas, director de las revistas Pueblos del Tercer Mundo e Illuminare. Incansable lector de dos y hasta tres periódicos diarios hasta sus últimos días, fue articulista habitual en publicaciones como El CorreoRazón y Fe o Ecclesia. Publicó libros tan a contracorriente como Sangre en Argelia, África en el corazón, Amaron hasta el final o Teología en vaqueros, y practicó y animó de modo incansable el debate, la polémica y la discusión. Con rigor y meticulosidad, desde el respeto y la curiosidad que ni los años, ni el desánimo o el embate de la enfermedad, lograron derrotar. 

Descansa en paz, Manolo.

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