miércoles, 7 de octubre de 2015

Lello e Irmao, la biblioteca de Harry Potter, en Oporto

(Más librerías famosas: el cierre de Notting Hill, en Londres)

Hay en la ciudad portuguesa de Oporto una librería clásica y elegante, situada en pleno centro, muy cerca de la Torre de los Clérigos, que se ha convertido en la mayor atracción turística de la ciudad, con permiso de la catedral. Se llama Librería Lello e Irmao, y su éxito es tan enorme que para entrar a ella hay que pagar 3 euros, que se descuentan de la factura si el visitante compra un libro.

Escalera de caracol de la librería
Lello e Irmao (Oporto, Portugal).
¿Por qué hay gente dispuesta a pagar para entrar en un establecimiento donde se venden libros y algo (muy poco) de merchandising? Pues porque en ella se inspiró la escritora escocesa J. K. Rowling para su serie de novelas del mago Harry Potter. Y sí, el resultado es que la ficticia biblioteca de la academia Hogwart es un calco de la real librería Lello e Irmao. La por entonces desconocida Rowling estuvo un tiempo trabajando en Oporto como profesora de inglés, y esta librería le sirvió de inspiración para crear algunos de los pasajes de su saga potteriana. Así se aprecia en varias de las películas de la serie, ya que en un entorno como éste estudiaba y practicaba la magia Harry Potter.

Fachada neogótica de la librería
Lello e Irmao (Oporto, Portugal).
La historia de esta librería más que centenaria comienza en Oporto en el año 1881, cuando se fundó la Sociedad José Pinto Sousa Lello e Irmao, que más tarde adoptaría el nombre de Librería Lello e Irmao (1919). El edificio neogótico que la alberga fue construido en 1906 según el diseño del ingeniero Xavier Esteves, y hoy en día se conserva tal y como fue en sus orígenes.

El interior de la librería es una suerte de complejo trampantojo, ya que lo que parecen muros, estantes y balconadas de recia madera son en su inmensa mayoría piezas de escayola pintadas a imitación del roble, la haya y el castaño.

Piso superior de la librería.
La parte más impresionante del establecimiento es la rizada escalera de caracol que conduce al piso superior de la librería, y que es una de las primeras construcciones de cemento armado que se realizaron en Oporto. Es además un vestigio del pasado esplendor de la ciudad del brandy y el lugar más fotografiado por los turistas, que suelen hacer cola tanto al subir como al bajar sus escalones, siempre en busca del mejor ángulo para tomar sus fotografías. También llama la atención la enorme vidriera existente en el techo del local, y en la cual aparecen el monograma de la librería así como su divisa: Decus in Labore (El trabajo dignifica).

Cristales multicolor en la vidriera de Lello e Irmao. 
Si se visita al atardecer, los cristales multicolores del ventanal tiñen de rojizo los lomos de los libros y proyectan sus haces de luz sobre el parqué, en un caleidoscopio de colores que sosiega el espíritu y anima a hojear los volúmenes puestos a la venta, entre los cuales no hay ni uno de la saga de Harry Potter. Hay, en cambio, numerosos libros de arte y predominan los escritos en portugués (como es lógico), pero también venden los clásicos de Penguin en inglés, algunas grandes obras en francés y en español. Una oferta más que suficiente para comprar algún volumen, aunque sea de recuerdo, y descontarse así los tres euros que previamente hemos pagado para ingresar en lo más parecido que existe a la biblioteca del mago Harry Potter.

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