miércoles, 12 de agosto de 2015

José María Triper, un poeta 'En el desván del tiempo'

(Más poesía: de la joven Martín Gaite y mi último poema, Personaje)

El poeta y periodista José María Triper.
Sostiene mi amigo José María Triper que si el Todopoderoso quisiera leer poesía se decantaría por poetas como Machado, Bécquer, Kavafis o Pasternak; “poetas que hablan a los sentimientos con un lenguaje llano, sencillo y directo (…). Poetas que desde la sinceridad profunda de sus versos sueñan con la libertad y se dirigen a los hombres libres”. Y de libertad, sentimientos y verdad, precisamente, hablan los versos de este poeta, hombre sencillo y admirable, profesional del periodismo en activo, que sigue acrecentando su robusta carrera gacetillera a base de echar horas emborronando cuartillas virtuales de literatura económica.

'En el desván del tiempo' (José
María Triper), III premio de
poesía José Zorrilla.
Llevo más de cuatro años leyendo al José María Triper periodista y columnista, pero se me ha desvelado, en esencia, como persona, en los algo más de dos años que le sigo en su oficio de poeta. Su último libro, titulado En el desván del tiempo (algaida poesía), se ha ganado (apréciese el énfasis en el “se”) el III premio internacional de poesía José Zorrilla, y antes, en 2014, fue galardonado con el premio internacional de Literatura Gustavo Adolfo Bécquer.

Pero los premios no son la materia tangible que puebla los sueños de este madrileño de nacimiento, segoviano y cordobés de origen, poeta… porque le sale de dentro. Ni mucho menos. José María Triper escribe poesía porque, con los versos, le pasa como con el amor: “Sólo cuando estoy contigo / tengo vida y soy sincero”.

La toponimia lírica de Triper está jalonada de vericuetos donde el amor se asoma libre, descuidado, unas veces saciado y otras despreciado, pero siempre, siempre, un amor batallador y desmesurado. Amor de verdad. Amor del bueno.

                      Nuestras mejores noches

                     (…)  Porque es lo que toca, me dices, y yo sumiso me
          doblego
          mientras espero, y esperando desespero
          de amor, porque te quiero así con tus prudencias
          y mis miedos (…)

          (De En el desván del tiempo, algaida poesía, 2015)


'Aunque sea solo' (José
 María Triper, 2013).
La melancolía, un deje de desesperanza y la pertinaz sombra de la ausencia y de la muerte entran y salen de los poemas de este autor hecho a sí mismo y curtido en mil lecturas. Melancolía, ausencia y muerte ejercen (es imposible negarlo) el principio bíblico del libre albedrío, aunque jamás llegan a tatuar los versos con una negrura indeleble. Y es que para José María Triper la esperanza siempre gana la guerra, aunque por el camino (tampoco esto puede ser negado) tenga que perder algunas batallas.


                         Civilizadamente

                         (…) Sólo el silencio queda.
                         Silencio 
                          y una soledad amarga
    compartida.
    Es el amor que muere.
    Y muere así,
    civilizadamente (…)

    (Del poemario Aunque sea solo, Sial, 2013).

Yo también creo, al igual que dice mi amigo José María Triper, que merece la pena espolear la ilusión y perseguir la libertad. Siempre.

                        Cuéllar
                         
                        En Cuéllar,
                        tras los pasos de Espronceda,
                        ¡¡¡QUE ES MI DIOS LA LIBERTAD!!!
                        Sonata de amor,
                        lento maestoso.
                        
                        (De En el desván del tiempo, algaida poesía, 2015)


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