domingo, 10 de mayo de 2015

'Emma', de Jane Austen, cumple doscientos años en Bath

(Más sobre Jane Austen y algo más sobre los hombres de Jane Austen)

Este año se cumplen doscientos años de la publicación de Emma, una de las novelas más célebres de mi admirada Jane Austen. Entre los muchos actos que Inglaterra prepara para homenajear a su escritora fetiche, entre el 11 y el 15 de septiembre se celebra el Festival Jane Austen en la ciudad balnearia de Bath. La villa georgiana, que alberga el centro de estudios y documentación sobre la novelista, organizará también, el 27 de junio, un baile de disfraces de época.

Servicio de te y vestido de tarde
(Centro Jane Austen, Bath, Reino Unido).
Jane Austen vivió en Bath de 1801 a 1806, allí pulió sus escritos juveniles, como la primera versión de lo que luego sería Orgullo y prejuicio, allí están ambientadas dos de sus seis novelas, y allí se puede visitar hoy el Centro Jane Austen, un pequeño espacio con documentos de la época, ropa, sombreros, algunos muebles y mapas de la vida en Bath en el tiempo de la escritora.    

Jane Austen vivió en Bath entre 1801 y 1806
(Centro Jane Austen, Bath, Reino Unido).
Jane Austen no sólo creó a Mr. Darcy, el personaje de ficción que aún hoy, doscientos años después, es el epítome del hombre que (casi) todas las mujeres querrían por marido. También creó la imagen mítica de la Inglaterra georgiana que ha llegado hasta nuestros días: un paisaje salpicado de mansiones de Palladio y aldeas pintorescas pobladas por atractivos caballeros que hacen la corte a señoritas remilgadas, cuyo ingenio siempre es sofocado por los prejuicios de clase.

Retrato de Jane Austen por su hermana,
Cassandra Austen (National Portrait Gallery)
La novela Emma contiene elevadas dosis de crítica, muy refinada, eso sí, a la sociedad hipócrita que a Jane Austen le tocó vivir. Quizá sea uno de los libros en los que la escritora vertió más ironía: contra su protagonista, la poco heroica Emma, empeñada en ejercer de casamentera, con lo que crea varias situaciones bochornosas y a punto está de dar al traste con un amor real. Y también contra el duro corsé social de la Inglaterra de finales del siglo XVIII, que asfixiaba a la mujer reduciéndola a poco más que una moneda de cambio. 

Leer a Jane Austen ayuda a entender buena parte de la Inglaterra de los siglos XVIII y XIX: el poder del dinero y la herencia, los ropajes, la decoración de interiores. De hecho, sus novelas Orgullo y prejuicio y la cinematográfica Sentido y Sensibilidad por sí solas contienen el guión perfecto para escribir una docena de libros de historia.

No se me ocurre mejor modo de celebrar el bicentenario de Emma que releyendo a Jane Austen y viendo las adaptaciones cinematográficas de sus novelas. Como muestra, este botón:



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