sábado, 11 de abril de 2015

Caminito del Rey y Torcal, maravillas de piedra en Málaga

(Más sobre El Torcal y los dólmenes de Antequera)

El Caminito del Rey, en el centro de la provincia de Málaga, ha sido restaurado tras veinticinco años de abandono y ya es posible transitar por él a pie, en una visita de emoción y vértigo asegurados. Construido sobre el río Guadalhorce a inicios del siglo XX para unir los dos extremos de un salto hidrológico, el Caminito lo inauguró Alfonso XIII en 1921. De ahí su nombre.

Caminito del Rey al paso por El Chorro (Málaga).
Se trata de una senda que en total mide 7,7 kilómetros y se tarda en hacerla entre cuatro y cinco horas. Buena parte del sendero discurre por pasarelas, estrechas y elevadas, que serpentean entre afilados bloques de piedra. Ya está abierto el plazo de reservas para visitas de junio a septiembre, en esta web donde se puede seleccionar el día, así como la zona de entrada (Álora o Ardales). Recorrer el Caminito es gratis, pero con restricciones, por la complicada orografía y el relativo peligro que entraña. Sólo se admiten 600 personas al día, en grupos de cincuenta cada media hora.

Caminito del Rey (ruta frecuentada por escaladores).
Uno de los tramos más espectaculares se interna por El Chorro (Álora), donde se contemplan las impresionantes gargantas abiertas por el río Guadalhorce en las calizas y dolomías jurásicas; unas gargantas de piedra de hasta 300 metros de alto y diez de ancho. En la zona de El Chorro se halla también el desfiladero de los Gaitanes y su puente colgante Ignacio Mena, una de las grandes atracciones del paraje. En esta área pueden verse algunas de las estampas paisajísticas más bellas que ofrece el recorrido de las pasarelas (2,9 kilómetros de longitud), que es lo que elige la mayoría de los visitantes.

Pasarela escarpada (Caminito del Rey).
Las pasarelas atraviesan el Caminito del Rey en sentido lineal, no circular, lo que significa que si el visitante entra por Ardales (al norte) sale por El Chorro-Álora (al sur), y viceversa, si bien hay autobuses para volver al punto de inicio. Parte del sendero discurre por una pasarela muy estrecha, que asciende y desciende, con suelo de madera y que da la sensación de andar colgado por un desfiladero.

Sierra jurásica de El Torcal (Málaga, entre
Antequera y Villanueva de la Concepción).
Otra maravilla de piedra en la provincia de Málaga es la sierra jurásica de El Torcal, entre Antequera y Villanueva de la Concepción. Sin ningún género de dudas, El Torcal es un prodigio de la naturaleza, un monumento a la paciencia del viento y de la lluvia, que durante unos doscientos millones de año han estado lamiendo y erosionando las rocas calcáreas, creando caprichosas figuras esculpidas en piedra.

Mirador de las Ventanillas (sierra de El Torcal,
entre Antequera y Villanueva de la Concepción).
Recorrer a pie las rutas trazadas en el suelo es como internarse en un paisaje de ensueño, algo así como atravesar la puerta del armario que conduce a Narnia o vagar por el País de las Maravillas. Es impresionante la Ruta de las Amonitas, un recorrido guiado por senderos donde se encuentran las figuras pétreas más famosas: el Tornillo, el Sombrerillo y el Cofre, así como numerosas huellas de fósiles de amonitas.

Villanueva de la Concepción y Málaga al fondo,
vistas desde la sierra de El Torcal
Por libre pueden hacerse las rutas amarilla y roja, pero con precaución, la cobertura de móvil es casi inexistente y los senderos estrechos, pedregosos y resbaladizos. Desde el mirador de las Ventanillas se disfruta de una soberbia vista panorámica: al fondo, el pueblo blanco y apacible de Villanueva de la Concepción, al este, la sierra de Tejada y al sur, la costa de Málaga. En días claros y luminosos se ven los barcos surcar el mar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario