domingo, 8 de febrero de 2015

De bares en Atenas: Centro Helénico, Six Dogs y azoteas

(Más sobre Grecia aquí y sobre mujeres griegas aquí)

Acabo de regresar de unos días de vacaciones en Chipre, con parada incluida en Atenas, donde, por cierto, celebré la victoria de Syriza. De Chipre ya hablaré otro día. Hoy quiero romper una lanza por la vitalidad, modernidad y gran atractivo de Atenas, quizá la ciudad europea con más ruinas arqueológicas por metro cuadrado. Pese a las amenazas que Berlín y Bruselas lanzan sobre la inminente y fatal tragedia griega, la Atenas que yo he disfrutado es una capital bulliciosa, con bastantes turistas en museos, cafés y restaurantes, pero también muchos griegos comprando, vendiendo. Y en enero, ya se sabe, temporada baja.

Centro de Tradición Helénica (Atenas. Grecia).
Un signo de vitalidad lo da el público de los bares. Por ejemplo, el Centro de Tradición Helénica (c/ Metropoleos), situado en el corazón de la Plaka. Lo gestiona una agencia cultural que promueve la cultura helena, y en él lo mismo se puede comprar cerámica, fotos antiguas, reproducciones de vasijas o encajes, que tomar café o comer en el pequeño pero luminoso restaurante del primer piso, con vistas privilegiadas de la Acrópolis. Mi compañero y yo estuvimos en el Centro Helénico dos veces, y éramos los únicos no griegos. No tienen carta en inglés, pero la simpática encargada traduce (y detalla) los platos, pocos pero sabrosos y a buen precio. Sin duda, volveremos.

Patio del cóctel-bar Six Dogs (Atenas, Grecia).
Radicalmente distinto es el bar Six Dogs, como el anterior, a dos pasos de la céntrica Monastiraki. Lo descubrí gracias a mi amigo Yiannis Mantas (mucho más guapo que Varoufakis). Al Six Dogs no se llega por casualidad, escondido como está en el estrecho callejón que es en realidad Avramiotou. Una vez localizado y tras bajar las escaleras, sorprenden su amplitud, sus varios ambientes (es a la vez bar, espacio para eventos y galería de arte), su público treintañero y desenfadado, su extensa carta de cócteles y, en cambio, su escasa selección de cervezas. Hay música en vivo y sesiones de DJ.

Six Dogs se compone de un bar a pie de calle, y de un piso bajo anexo donde hay una zona cubierta (con barra y mesas) y un amplio patio, en varias alturas, a la sombra de los árboles. En verano, tanto de día como de noche, el patio es ideal para huir del calor, mientras que en invierno, gracias a las estufas, permite disfrutar de copa y conversación al aire libre.

La Acrópolis vista desde la terraza del hotel
 A for Athens (Atenas, Grecia)
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La moda de las terrazas en las azoteas ha arraigado en Atenas, y particularmente solicitadas están las que gozan de vistas sobre la Acrópolis. Sin salir de Monastiraki, nosotros estuvimos en dos magníficas y vimos otras tres, con la ventaja de que todas tienen espacios cubiertos y que los sitios al aire libre están climatizados. Una de las terrazas ya la conocíamos, pues está en el tejado del hotel A for Athensque  es donde últimamente nos alojamos cuando visitamos Atenas. En el espacio cerrado es donde desayunan los huéspedes, pero a partir de las 10:30 de la mañana ya es accesible para el público general, que también puede comer y beber en el piso superior, al aire libre. La clientela es muy joven, sobre todo tras la puesta de sol, y la música abusa de los decibelios, pero la panorámica sobre la Biblioteca Adriana, las laderas de la Acrópolis y las ruinas del Erecteion, el Partenón y los Propileos son espectaculares.

Terraza del cóctel-bar 360 Grados (Atenas, Grecia).
También en Monastiraki se encuentra 360 Grados, que además de alojamiento turístico tiene restaurante, bar acristalado y terraza descubierta. Es relativamente nuevo, desde luego, no estaba ahí en mi última visita a Atenas, en 2012. El cóctel-bar de la azotea tiene vistas, claro, de 360 grados sobre los tejados de la ciudad, aunque es inevitable que los ojos se prenden de la imponente Acrópolis clásica, que aún domina Atenas con sus más de 2500 años de antigüedad.

2 comentarios:

  1. Holaaaaaaaaaaaaaa. Bonita entrada, me da una envidia que te cagas
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    Bienvenida a tu vuelta al redil guapaaaaaaaaaaaa. ya me dirás ¿ok?

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  2. Gracias por la entusiasta bienvenida! La verdad es que en Atenas se notan las ganas de cambio y, pese a las estrecheces económicas, la vida bulle.

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