viernes, 28 de febrero de 2014

Museos con encanto: Sir John Soane en Londres

(Más sobre museos de Londres aquí)

Hay algo de exquisito y primoroso en los pequeños museos (a menudo poco conocidos) que cautiva a quienes los visitan y sirve para forjar con ellos un recuerdo perdurable. Es lo que me sucede a mí con el de Sir John Soane (1753-1837), en Londres, a unos pasos del ajetreado y cosmopolita Holborn.

Columnata y Dome en el abigarrado
Museo Soane (Londres).
Se trata de un edificio burgués, en el número 13 de Lincoln's Inn Fields (la plaza pública más grande de Londres), que permanece hoy tal y como lo dictó el capricho de su fundador, el arquitecto neoclásico Sir John Soane. El museo de hoy fue en vida de Soane la casa que habitó con su esposa, el espacio personal que fue llenando de antigüedades y obras de arte hasta que, a la muerte de ella, habitó en soledad, siempre, de manera incesante, añadiendo piezas que fue colocando de forma anárquica, movido por el gusto o el antojo.

Retrato de Sir John Soane (Thomas
Lawrence, National Portrait Gallery).
Una copia del retrato de Sir John Soane (National Portrait Gallery) que fue pintado por Thomas Lawrence adorna la biblioteca del museo y da comienzo a una visita que dejará huella.
Este museo no fue diseñado para lidiar con las 600 personas que lo exploran cada día, las salas son pequeñas y están repletas de obras de arte, así que si se coincide con un grupo guiado o en hora punta, las estrecheces serán la tónica. Lo ideal es comprar el folleto explicativo (6 libras) que sirve de perfecto hilo conductor por el edificio, y cuenta tanto la historia del lugar y de sus habitantes como la de la colección y las pinturas, esculturas y artes decorativas que en él se arrebujan.

Salita de desayuno del Museo Soane
(óleo de Joseph Gandy, 1798).
No se permite tomar fotografías ni grabar vídeos en el interior, algo perfectamente explicable por el hecho de que este museo, como la inmensa mayoría de los londinenses, son instituciones privadas y se financian con la venta de billetes y aportaciones de pequeños y medianos mecenas. Y hay que tener en cuenta que la entrada es gratuita, aunque, eso sí, como la admisión se realiza en pequeños cupos de personas, es posible que haya que esperar más de media hora para empezar a disfrutar de lo que contiene el museo.

Retrato de la señora Soane
(John Flaxman).
Una introducción al museo puede escucharse (en inglés), con la voz de Stephen Fry como hilo conductor. En la colección hay desde antigüedades egipcias y romanas a obras medievales, muebles, pinturas y dibujos, grabados y vidrieras. No contiene piezas apabullantes ni de inusual renombre, aunque sí obras menores de William Hogarth como The Levée (1733) o un retrato de la esposa de Sir John, realizado por John Flaxman (1810), más óleos que reproducen cómo eran la entrada, la antecámara, el segundo piso, la sala de desayuno, el Dome o la sala de los Monos, en vida del fundador.

Lincoln's Inn Fields, en pleno centro de
Londres, donde se alza el Museo Soane.
Con todo, la experiencia de recorrer este museo, en pleno centro de Londres, es sumergirse en un mundo lento y sigiloso, hasta cierto punto voluptuoso, donde el arte, la estética y el buen gusto se hacen compañía en unos pocos cientos de metros cuadrados. Y quizá, también, pensar que lo que hoy se recorre como la foto fija o el decorado de unas vidas ajenas fue, hace menos de doscientos años, el hogar de una pareja devota del arte, donde nacieron sus cuatro hijos, donde murieron el segundo y el tercero y donde, al fin, perpetuaron su legado mortal.

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