sábado, 8 de febrero de 2014

Grafitis: paredes del mundo que cuentan historias

(Más grafitis aquí)
 
Los grafitis y trampantojos son herederos modernos de las pinturas murales, bien conocidas desde los tiempos de las cavernas. Hoy en día, es imposible pasear por las ciudades del mundo sin toparse con algún muro cubierto por dibujos, figuras geométricas, letreros enormes o simples mensajes.
Grafiti 'Fidelitas Victoria' (Vitoria).
En Vitoria este impresionante mural cubre por entero una fachada bajo el lema Fidelitas Victoria. Está inspirado en el cuadro de Georges de la Tour El tramposo (s. XVI) y recrea una escena medieval de corte simbólico. En ella se ve a la Dama Vitoria jugando una partida de cartas con un hombre que hace trampas. Entonces aparece una sirvienta (junto a la inscripción Fidelitas) que descubre la treta del hombre y avisa a su señora
Grafiti en la zona de Portobello Road
(Londres), noviembre de 2013.
Al otro lado de la bahía de Vizcaya y el Atlántico, en la ciudad de Londres, hay cientos de muros que narran historias. Este se encuentra en una bocacalle de Portobello Road, a dos fachadas de distancia de la antigua librería de viajes The TravelBook Shop, que inmortalizó la película Notting Hill. La decoración de esa pared cambia cada poco tiempo. De hecho, durante mi estancia en Londres, desde el verano a la Navidad de 2010, vi dos grafitis en ella. El de la imagen superior es de noviembre de 2013 y proclama “Sin los demás no eres nada”, frase de Joe Strummer (1952-2002), cantante de The Clash.
Grafiti en la zona de Portobello Road
(Londres), marzo de 2011.
Antes, en marzo de 2011, la misma pared del barrio de Notting Hill estaba decorada con una desconocida mujer de aspecto criollo, que cargaba a su hijo en un hatillo en la espalda y miraba de frente al viandante. Otro mercado callejero de Londres, étnico y alternativo, es el de Candem Town, plagado de grafitis.
 
Grafitis en los antiguos Establos de
Candem Town (Londres).
Estos, por ejemplo, están en los pasillos que conducen a los baños públicos de los antiguos establos, y quizá por eso aparece en primer plano la prominente cabeza del caballo blanco. Aunque yo no diría que la estética sea lo más importante, sin duda dan color a unos pasillos subterráneos desabridos y poco acogedores.
Grafiti en el Cloître Saint-Merri (París). 
En París, en la calle Cloître Saint-Merri, en el barrio del Marais, han florecido en los últimos años las pinturas murales. A mí me gusta, pese a su simpleza, este rostro de hombre, de tamaño gigante, que ordena guardar silencio. Pasear por esta calle proporciona tranquilidad y ayuda a evocar el ambiente del París medieval, a lo que contribuye la escasa iluminación nocturna. Tal vez un aspecto no muy distinto del que presentaba en el revolucionario junio de 1832, cuando se libraron allí terribles combates.
Pintadas gamberras en el convento
de los Capuchos (Sintra, Portugal).
Hay grafitis gamberros en el interior del convento de los Capuchos, en Sintra. De entre las rayas y nombres sin orden ni concierto con que los visitantes han ido hiriendo las paredes del lugar destaca, en toda su ironía, la palabra Bauhaus. Supongo que quien la estampó ahí quería establecer un nexo entre la escuela de arte y arquitectura alemana [fundada en 1919 por Walter Gropius (1883-1969)] y el ascético convento luso. No en vano, el inspirador de la Bauhaus proclamaba: “Arquitectos, escultores, pintores... debemos regresar al trabajo manual”. Y quienes, durante siglos, se recluyeron en este santo sitio vivían de lo que producían sus manos y de la caridad.
Grafiti en Atenas, visto desde la terraza
del hotel A for Athens (Grecia).
También en Atenas proliferan los decorados en calles y fachadas. Muchos son dibujos y consignas contestatarios, sobre todo mensajes contra la crisis, pero hay un artista urbano, Zap51, que convierte fachadas en lienzos donde realiza bonitas y gigantescas ilustraciones. Esta está tomada desde la terraza del hotel A for Athens (plaza de Monastiraki).

2 comentarios:

  1. Pepa, te falta poner el trampantojo que hay en la Latina, que es el dibujo de un edificio, es tan realista que esperas ver salir a una señora a colgar la ropa, es de los más bonitos de Madrid. Yo tuve que mirarlo un buen rato para darme cuenta de que era una pintura...

    ResponderEliminar
  2. Sí, tienes razón, me faltan muchos por poner. A ver si me doy una vuelta, cámara en mano, y hago un buen repaso de las fachadas del centro de Madrid. Gracias por tu sugerencia

    ResponderEliminar