martes, 14 de mayo de 2013

Willa Cather, la novelista de las praderas

La novela Pioneros (1913), considerada por la crítica como la predecesora directa de Mi Antonia (1918), es quizá la obra más conocida de la estadounidense Willa Cather (1876-1947), la escritora que ganó el premio Pulitzer en 1923 con Uno de los nuestros, que acaba de editar en España la editorial Nórdica.

Willa Cather, premio Pulitzer 1923.
Tanto Pioneros como Mi Antonia están ambientadas en las duras y vastas praderas de la Nebraska de finales del siglo XIX y tienen como protagonistas los asentamientos de colonos y su tenaz lucha por sobrevivir en un ambiente hostil. La protagonista que imaginó Cather para Pioneros es una mujer fuerte y valiente que no se arredra ante las dificultades y demuestra una envidiable visión de futuro. Alexandra Bergson (así se llama la protagonista del libro) es el perfil de heroína femenina que tantas veces retrató Willa Cather, tan típica como las praderas del Medio Oeste de Estados Unidos en los años en que eran colonizadas por inmigrantes checos y escandinavos.
Casa natal de Willa Cather (Nebraska, EEUU).
Temas todos ellos muy familiares para la autora, nacida en Winchester, que pasó su infancia y juventud en Nebraska. Se explica así que Cather, autora de 12 novelas, un libro de poesías y numerosos relatos cortos y ensayos, sitúe muchas de sus historias en ese mundo vitalista, lo que propició que una parte de la crítica le impusiera el calificativo de “novelista de la pradera americana”.
Pradera Memorial Willa Cather (Red Cloud,
Nebraska, Estados Unidos).
Ese singular mundo de la escritora se refleja asimismo en la novela Uno de los nuestros, que además de haberle valido el premio Pulitzer, es un ejemplo del modo de escribir complejo y personal de la autora. Willa Cather fue, como sus protagonistas, una mujer adelantada a su tiempo, individualista e independiente, ajena a los convencionalismos. Escandalizó a propios y extraños cuando se presentó en la universidad vestida de hombre y con nombre masculino. Fue maestra y periodista y, en un mundo donde lo masculino era la norma, ella logró forjarse una carrera y un nombre que aún resuenan.

Tumba de Willa Cather (Jaffrey, NH, EEUU).
Willa está enterrada en el cementerio de Jaffrey (New Hampshire), donde solía veranear, para lo cual alquilaba una habitación en el hostal Shattuck y escribía en una tienda clavada en el prado, con vistas al monte Monadnock.
Precisamente, el monte Monadnock tiene amplias reminiscencias culturales, ya que es mundialmente conocido por ser mencionado en las obras de los autores trascendentalistas Ralph Waldo Emerson (1803-1882) y Henry David Thoreau (1817-1862), que tenían en Concord (Boston) su refugio personal y literario. Hasta allí viajé hace dos años y dejé algunas de mis impresiones aquí, pero releo con estupor que apenas dije nada de Concord y de la laguna de Walden. Corregiré ese olvido en breve. ¡Espero!