sábado, 25 de mayo de 2013

Carmen Martín Gaite: 'Visión de Nueva York' (y II)

(Primera parte de 'Visión de Nueva York' aquí)

Carmen Martín Gaite y las focas
inventadas de la isla de Bergai.
En el libro facsímil Visión de Nueva York asoma una Carmen Martín Gaite (1925-2000) curiosa y juguetona, que tan pronto da cuenta de sus rutinas como desgrana su fascinación por actores y actrices, películas, paisajes y reseñas literarias y cinéfilas. Hay, por ejemplo, un apunte curioso, con foto de la autora incluida y dos recortes de focas que le recuerdan las que ella misma inventó para la isla de Bergai en su libro El cuarto de atrás (1978). El título se refiere al cuarto de juegos que Martín Gaite tenía con su hermana Ana en Salamanca. La escritora recrea en esa novela un espacio congelado donde revive su infancia, allí donde reina el caos, una especie de paraíso perdido, como todos, idealizado, que se esfumó con la guerra civil.
Adiós al apartamento de Martín
Gaite en la calle 119 (Nueva York).
De todo eso se acuerda Carmen en Nueva York, y quizá como homenaje nos cuenta que está a punto de dejar su apartamento en la calle 119, el día 26 de diciembre de 1980. El collage de esta página muestra una acogedora habitación, quizá un altillo o buhardilla, con una niña asomada a la ventana a la que imagino como una Alicia antes de sumergirse en el País de las Maravillas.

Me gusta mucho la página en la que la escritora está frente a la Estatua de la Libertad. Unas líneas acompañan las fotos: “La libertad siempre da algo de miedo cuando se ve de cerca, ¿no lo sabías?”
Carmiña frente a la Libertad.
Leyéndola recordé mis dos visitas a la célebre dama de la antorcha, y no, en absoluto salí con miedo, ni siquiera me impresionó demasiado, quizá porque las dos veces que hice la travesía en ferry hasta Staten Island estaba el cielo cubierto y con algo de neblina. Pero coincido con Martín Gaite en que la libertad, a secas y a solas, vista de cerca, impone e infunde algo de miedo.
Hay dos grandes homenajes en el libro facsímil Visión de Nueva York. Uno, un apunte luctuoso, es el doble collage dedicado al asesinato de John Lennon (1940-1980).

Collage del asesinato de John Lennon
('Visión de Nueva York', Carmen Martín Gaite).
El exBeatle fue asesinado poco antes de las 11 de la noche del 8 de diciembre de 1980, cuando regresaba a su apartamento neoyorkino, de cinco disparos por la espalda. Murió en el hospital Roosevelt veinte minutos después. La noticia dio la vuelta al mundo en pocos minutos y la conmoción inundó las portadas de los diarios, las televisiones y las radios. El álbum informal de Carmen Martín Gaite da cuenta de ello.

'The West Side Waltz', pieza teatral con
Katharine Hepburn (1907-2003).
Y otro homenaje, cinéfilo y teatral, que la escritora consagra al estreno en Broadway de The West Side Waltz, con Katharine Hepburn (1907-2003) en el papel de una pianista retirada que revive al conocer a una joven actriz. Tenía entonces 72 años y su actuación fue calificada de magistral. 
La Carmen más tierna y sincera queda reflejada en otra simpática página donde se lee: “La única manera de empezar a ordenar el caos es 1) encender la luz sobre él 2) sentarse”. Y eso lo dice la autora mientras permanece tumbada en la parte inferior de la página y cuando de su boca sale un “O sea, que en este plan no hacemos nada”. Concesión a la pereza de una mujer que se confesaba caótica en grado sumo, siempre rodeada de papeles, libros y carpetas compitiendo por el espacio con su  máquina de escribir y los cuadernos con anotaciones.  
El ordenado desorden de Carmiña
en 'Visión de Nueva York'.
La imagen de la mujer y creadora que transmiten todas estas líneas manuscritas, fotos y collages es tan de verdad como puede serlo una somera nota biográfica que hable, por ejemplo, de su matrimonio y separación de Rafael Sánchez Ferlosio el escritor con quien tuvo a sus dos hijos: un niño, muerto antes de cumplir nueve meses, y una niña, Marta (1956-1985), fallecida sin llegar a los 30 años, a quien Carmen dedicó La reina de las nieves. Uno de mis libros preferidos, junto con Nubosidad variable.

En 2000, a Carmen Martín Gaite le diagnosticaron un cáncer que en mes y medio segó su vida, el 23 de julio, en una clínica de Madrid. Dice su hermana Ana que murió (tenía sólo 74 años) abrazada a los cuadernos de su última novela, Los parentescos, publicada a título póstumo, inacabada pero hermosa. Ni siquiera sus amigos sabían que estaba tan enferma y su muerte causó gran sorpresa. Carmiña está enterrada en El Boalo, donde pasó sus últimos años, en la casa familiar, donde reposan sus padres y su hija.