jueves, 2 de mayo de 2013

Carmen Martín Gaite: ‘Visión de Nueva York’ (I)

Desde niña, Carmen Martín Gaite ilustraba sus cuadernos y mezclaba en sus cuadernos las letras, los dibujos y el rompecabezas de sus collages, tal como recuerda su hermana, Ana María, convertida hoy en guardiana del legado de la autora de mi libro-tótem Nubosidad variableEl mundo de la fantasía era el mundo cotidiano de Martín Gaite, que lo acondicionaba también como salón literario, de lo que da buena idea el libro facsímil Visión de Nueva York, una suerte de diario de la escritora en la ciudad del Empire State, entre septiembre de 1980 y comienzos de 1981.

Arcoíris sobre Manhattan (´'Visión de Nueva York,
de Carmen Martín Gaite).
“Son las 9. Acabo de hacerme cenita y estoy oyendo la radio y escribiéndote [a Ignacio Álvarez Vara]. La luz de mi cuarto está encendida. Debo parecer una mujer de cuadro de Hopper. Woman writing a letter”, escribía el 30 de septiembre, explicando que, en homenaje a su amigo y a Edward Hopper había empezado el cuaderno de collages titulado Vision of New York.
Confieso que he tenido este libro (editado por Siruela) desde el año 2005, sin leerlo de verdad, aunque es cierto que he repasado muchas veces sus hojas, curioseado por los dibujos y estampitas de los collages y leído a salto de mata algunas de las anotaciones, del puño y letra de la escritora. Pero a leerlo, con propiedad, me pongo ahora mismo, atraída por cuánto puedo atrapar de la mujer que era Carmen Martín Gaite.

Portada de 'Visión de Nueva York',
de Carmen Martín Gaite.
Me sorprende, por ejemplo, su fascinación por Hopper, pero no lo orgullosa que confiesa estar por el hecho de que “las clases de Barnard [College] funcionan a la perfección, tengo a las alumnas encandiladitas. Son ocho y todas muy listas. Doy también clase de creative writing y tomo clases de inglés hablado, cuatro horas a la semana”. La referencia a sus alumnas me ha recordado de inmediato a la novela The summer without men, de otra de mis autoras imprescindibles, Siri Hustvedt.
Cuando hablaba del éxito de sus clases en Barnard, Martín Gaite no lo sabía, pero el encandilamiento del mundo universitario estadounidense con su obra no había hecho más que empezar. Quizá por eso se muestra tan modesta cuando escribe: “Ya tengo apalabradas conferencias para New Haven, Boston, N. York University y Wellesley”.

Palabras sobre Virginia Woolf ('Visiones de
Nueva York', de Carmen Martín Gaite).
A través de Visión de Nueva York, de los tickets, entradas de cine y de otros espectáculos, trozos de periódicos y fotos personales, conocemos el día a día de Martín Gaite y cómo era su contacto con la sociedad norteamericana de principios de los años ochenta del pasado siglo. Compartimos su visión íntima y sensible, su perplejidad ante la extrañeza de la gente al enterarse de que ella había traducido la novela Al faro, de Virginia Woolf.
“Me acuerdo de todas las horas que le dediqué en El Boalo [la casa familiar] a esa traducción, de las resonancias que allí, en el despacho de papá, me traía ese texto”, anota Carmen con su letra estilizada y perfectamente inteligible, junto a un dibujo de la portada de la obra  A room of one’s own , de Woolf, editada por A. Harvest al precio de 2,45 dólares.

Relato de la estancia en Philadelphia
('Visiones de N.Y', Carmen M. Gaite).
A mí, enamorada de Nueva York y de Estados Unidos desde fechas más bien recientes, se me encoge el corazón al leer la vital alegría de Martín Gaite, mujer y escritora, como si lo que escribió el 3 de octubre de 1980 estuviera sucediendo en este preciso instante: “¡Qué fin de semana tan agradable en Philadelphia, y luego en la casita-cabaña que Joan y Marc tienen en Maryland, junto al Sassafras River! Desde mis tiempos del río Tormes sólo había remado a veces en el estanque del Retiro. ¡Y qué bien se flotaba sobre el Sassafras River, con el sol de otoño acariciándole a uno el cuerpo!
Continuará...