lunes, 7 de enero de 2013

La vida es bella y muy larga… en Icaria

(Más sobre Grecia aquí)


Icaria, la isla griega donde cayó Ícaro, que volaba
muy cerca del Sol, según la mitología griega.
Los habitantes de la pequeña isla griega de Icaria viven de media diez años más que el resto de los europeos. Algunos lugareños dicen que el secreto es el aire fresco y el estilo de vida reposado, amigable y de puertas abiertas. Otros dicen que la longevidad la proporciona una dieta a base de verduras y leche de cabra. Los
hay quienes sostienen que si viven más años es porque la isla se asienta en un terreno montañoso, de calles empinadas que se recorren a pie, lo que ya de por sí ayuda a conseguir una mens sana in corpore sano. Y hay, en fin, quienes apuntan a la energía reparadora de la radiación natural que emiten las rocas de granito de la isla.

Stamatis Moraitis, en una foto de los primeros
años 20. El día 31 cumplió 98 años.
Stamatis Moraitis, uno de esos habitantes longevos de Icaria, piensa que el secreto de la larga vida reside en el vino, que él mismo produce a partir de las uvas que crecen y maduran en las vides que él cultiva con sus propias manos. Stamatis cum
plió 98 años el pasado día 31 de diciembre, y lo celebró bebiendo su vino con los amigos, en su casa de Icaria, una finca encalada con ribetes azules, rodeada de olivos, árboles frutales y viñas. Este griego casi centenario reveló al periodista que lo entrevistó jugosos detalles de su dilatada existencia, entre ellos, uno que se me antoja proverbial.
“¿Se bebe usted solo los 700 litros de vino que produce al año?” Entre incrédulo y escandalizado por tan extraña cuestión, Stamatis le replicó: “No. Lo bebo con mis amigos”.

'Ícaro y Dédalo', según los
pintó Orazio Riminaldi en 1625.
Claro, que el secreto de la larga vida en Icaria puede deberse asimismo a que la isla está bendecida por los dioses, ya que, según la mitología griega, aquí fue donde murió Ícaro, el
hijo de Dédalo, tras derretirse las alas de cera con las que padre e hijo escaparon de Creta, donde el rey Minos los mantenía prisioneros.

Como quiera que sea, en este año 2013 que comienza, no estaría de más que nos tomáramos unos minutos para nosotros mismos, ya sea para beber un vaso de vino con los amigos o contemplar un atardecer en soledad. Quizá no podamos vivir tanto como los habitantes de Icaria, pero sí que podemos intentar vivir mejor. Y los amigos siguen siendo gratis… al menos, por ahora.