domingo, 7 de octubre de 2012

Sábado entre libros en La Central y La Buena Vida

Ayer por fin pude visitar el último gran espacio dedicado a los libros en Madrid: La Central de Callao (Postigo de San Martín, 8), instalada en una casa-palacio rehabilitada, con más de 1.200 metros cuadrados repartidos en tres pisos, frente a Chocolates Valor. Con 70.000 volúmenes de filosofía, historia, ciencias sociales y literatura, La Central aún huele a barniz, madera y grata novedad. Adopta el modelo anglosajón de librería-café, y así, en la planta baja, tiene un café (El bistró) y una coctelería (El garito).

Patio de La Central de Callao.
Quizá porque era sábado, La Central parecía ayer una atracción turística más, con gente subiendo y bajando las escaleras y fotografiando el patio interior cubierto. Lo bueno es que muchos clientes se iban con libros bajo el brazo y (todo hay que decirlo) artículos de merchandising. Yo me traje a casa El cristal Spinoza, de Juan Arnau, una novela que, según la crítica, “pretende sintetizar la filosofía consoladora y vitalista" del pensador holandés. Esta es una librería a la que me propongo volver, a horas más sosegadas, para probar la sala de lectura y repasar los libros en francés e inglés.

Clientes en La Central de Callao.
Precisamente, ayer me llevé una alegría al toparme con The Brontë Sisters, un volumen que solía leer durante mi estancia en Londres, en el verano de 2010, sentada en los cómodos sillones de Waterstones Piccadilly. Fueron muchas horas de lectura, inmersa en la paz y el confortable silencio de los libros, rodeada por señores mayores imbuidos en volúmenes de historia o biografía.
Librería La Buena Vida, en el barrio de Ópera.
Ayer, de vuelta a casa, también recalé en La Buena Vida (Vergara, 10), la librería-café de los Trueba, en el barrio de Ópera, a dos pasos de la plaza Isabel II. En comparación con La Central, el ambiente de La Buena Vida es mucho más relajado, ideal para hojear novedades o charlar mientras se toma un café.
La escritora Nancy Mitford,
a finales de los años 30. 

Los dependientes-camareros son muy amables y, aunque no está permitido llevarse los libros a las mesas si antes no se compran, sí ofrecen periódicos y revistas para acompañar la bebida.

Aquí compré una novela para regalar a una amiga y otra para regalarme: Voltaire enamoradode Nancy Mitford (Londres, 1904-Versalles, 1973), ensayista e historiadora inglesa, famosa por sus ácidos retratos de la decadente clase alta británica de mediados del siglo XX. Su obra más famosa es A la caza del amor, publicada en nuestro país por Libros del Asteroide.


Salón de té Sedelú, en el barrio de Ópera.

Al salir de La Buena Vida, todavía me quedaron ganas de hacer un alto en el camino en Sedelú (calle de Santiago, 3), un salón de té pequeño y acogedor, con buena carta de tés, pastas y algún sándwich. Lo peor: la deficiente acústica, que hace imposible sustraerse al jaleo en cuanto hay un par de clientes ruidosos.
La casualidad quiso que, para acabar de redondear un sábado tan literario, acabara la noche viendo por enésima vez la película Notting Hill, que emitían en AXN White. Protagonizada por Hugh Grant y Julia Roberts, se desenvuelve en el londinense barrio de Notting Hill en torno a la librería The Travel Bookshop, ya desaparecida y sobre la que escribí aquí.