martes, 2 de octubre de 2012

Los hombres de Jane Austen (I): Lefroy y Harris

(Más sobre Jane Austen aquí)

En estos días grises de otoño, me consuela revisar las estanterías en busca de inspiración y asuntos ilusionantes sobre los que escribir o simplemente releer. Y es ahora, cuando la temperatura exterior ya no caldea mi salón y recurro a esa manta roja que no abandonará el respaldo del sofá hasta primavera, cuando más echo de menos mi estancia en Londres.

Tal día como hoy, hace dos años, vivía en Londres y escribía en este blog sobre las huelgas de metro, televisión y policía. Fue también el día que compré en Charing Cross el libro Jane and her Gentlemen, por sólo cinco libras, que me proporcionó muchas horas de deliciosa lectura en mi habitación del London Lodge Guest House.
Thomas Langlois Lefroy.
Al final de las apretadas 198 páginas del libro, repleto de citas, fotos y árboles genealógicos, queda claro que los hombres de Jane Austen, los que de verdad marcaron su vida y obra, fueron su padre y sus hermanos, con lo que el interés y el morbo por episodios románticos en la vida de la novelista se desinfla. Con todo, hay algunos nombres masculinos unidos a la parte más terrenal de la autora inglesa.
Thomas Langlois Lefroy (1776-1869) fue, al decir de muchos, quien sirvió de inspiración al personaje de Mr. Darcy en la novela Orgullo y Prejuicio. Está probado que Jane y Lefroy mantuvieron un coqueteo en 1796 y, de hecho, la escritora envió dos cartas a su hermana Cassandra en las que hablaba de sus bailes con "Tom Lefroy". La relación terminó al regresar él a su Irlanda natal, donde llegó a ser político y juez, donde se casó y tuvo siete hijos.

Jane, no sabemos si con el corazón roto, pero seguro que apenada, dijo adiós a Lefroy y hola a Mr. Darcy, un personaje de ficción que lleva casi dos siglos como epítome de la elegancia, de la rectitud y la fidelidad a la familia y los valores, pero también del hombre que ama de forma intensa e incondicional. ¿Y por qué se cree que fue Thomas Langlois Lefroy quien inspiró a la novelista para crear a Darcy? Porque, además de haber mantenido escarceos amorosos, Darcy era un nombre distinguido en la Irlanda de entonces, con conexiones legales y una baronía bien conocida. Además, Lefroy le puso el nombre de Jane a una de sus hijas.

Harris Bigg-Wither.
Distinto y desafortunado es el caso de Harris Bigg-Wither (1781-1833), hermano de unas amigas de Jane, quien le pidió matrimonio en diciembre de 1802. Jane aceptó la propuesta, pero al día siguiente se retractó. La clave de este cambio de opinión quizá estuviera en las cartas que la autora y su hermana Cassandra se escribieron entre 1801 y 1804, pero si alguna misiva hablaba  de tal asunto, acabó en la chimenea donde, al morir Jane, Cassandra quemó todo lo que le pareció inoportuno o indiscreto.

Este matrimonio frustrado habría sido ventajoso para Jane, pues Harris tenía una posición social y económica holgadas, era atractivo y seis años menor que la novelista, aunque sin inquietudes ni aficiones comunes. Además, para Jane, casarse sin amor nunca fue una opción, tal como aconsejó a su sobrina Fanny: "Cualquier cosa es preferible a soportar un matrimonio sin afecto". Y Jane no lo amaba, según relató en su vejez su sobrina Caroline. ¿Qué fue de Harris tras el rechazo? A los dos años se casó con otra y tuvo diez hijos en un matrimonio aparentemente feliz.