domingo, 2 de septiembre de 2012

Recuerdos de Chawton, el hogar de Jane Austen

(Más sobre Jane Austen y su casa de Chawton aquí)

Ayer por la mañana vi la exposición de Edward Hopper en el museo Thyssen. Contagiada de la melancolía que destilan sus áridas pinturas de personas solas, al llegar a casa anduve revoloteando entre libros, y al hojear los de (y sobre) Jane Austen recordé esta entrada a medio escribir.

Rosas de color rosa enmarcan la entrada a la
cocina en la casa de Jane Austen (Chawton).
De las cosas que hice y vi en mi última visita a Chawton, el hogar de Jane Austen(1775-1817), en julio de 2010, me gustó especialmente el paseo hasta la iglesia del pueblo. Se tarda unos diez minutos por un camino entre los árboles, junto a una cerca donde retozan caballos. En la parte de atrás de la iglesia de San Nicolás están las tumbas de la madre y hermana de Jane Austen.  


Tumbas de la madre y la hermana
 de Jane Austen (Chawton)
 
Las dos mujeres que llenaron la vida de la novelista reposan bajo sendos epitafios en dos tumbas con lápidas idénticas labradas en piedra. Dos tumbas que pasarían sin pena ni gloria de no ser por los miles de admiradores de Jane Austen que cada año peregrinan a Chawton para acariciar la barandilla de la escalera que ella subió tantas veces, entrar en la cocina donde su amiga Marta Lloyd cocinaba sus famosos platos, o espiar la calle por las ventanas donde Jane paseaba la vista aguardando la inspiración.

De esta visita a Chawton también recuerdo con mucho cariño la tienda de regalos. Allí compré la novela póstuma, inacabada, Sanditon, que comencé con cierta aprensión y terminé de leer durante mi viaje a Francia a finales de agosto de 2010, en una terraza de Carcassonne, junto a un pozo medieval.

Cartel con datos de venta de Steventon.
Últimamente repaso a menudo las fotos de mis seis meses en Londres como estudiante de inglés, ciudad donde empecé este blog y donde paladeé el lujo del tiempo libre. En una de esas fotos, de ángulo imposible y enfoque fallido, leo el desánimo de Jane Austen por la subasta de las posesiones familiares en Steventon (1801), antes de trasladarse a vivir a Bath. Y me pregunto qué habría sentido hoy si se enterara de los 236.557 dólares (unos 190.000 euros) que se han pagado en 2012 en una subasta por su anillo. Sin contar los miles de dólares más por los que Sotheby's ha vendido varias primeras ediciones de Orgullo y prejuicio, Mansfield Park, Emma, La abadía de Northanger y Persuasión.


'Retrato de Jane Austen' (Ozias Humphrey).
También me pregunto qué pensaría del revuelo generado por uno de sus supuestos retratos, que unos investigadores británicos acaban de autentificar, atribuido a Ozias Humphrey y pintado hacia 1789, cuando ella tenía 13 o 14 años. La polémica es vieja, pero los citados expertos han dado por buenas unas fotografías del lienzo que fueron tomadas en 1910, antes de que la pintura fuera restaurada y se tapase el nombre de la retratada. No obstante, la National Portrait Gallery, donde se exhibe el único retrato fidedigno de la novelista, sigue diciendo que la joven del cuadro de Humphrey no es Jane Austen. Aducen, entre otras razones, que el dibujo que hizo su hermana Cassandra (1773-1845) fue el elegido por el sobrino de ambas, James Edward Austen Leigh (1798-1874), para ilustrar su libro Recuerdos de Jane Austen, la primera biografía de la novelista. Además, argumentan que el supuesto nombre de la retratada no se vio en ninguno de los anteriores análisis y radiografías que se hicieron del cuadro.

Pero no deja de ser irónico que la edición española del libro de James Edward Austen Leigh lleve en la portada el dichoso y controvertido retrato.