jueves, 5 de enero de 2012

Cuento chino de los magos de Oriente

Hay pocas certezas históricas en torno a los Reyes Magos, aunque un hecho está comprobado: ni eran reyes, ni eran magos. Los textos bíblicos mencionan a unos magos que llegaron de Oriente para adorar a Jesús, pero, en realidad, debieron ser sacerdotes persas. El Evangelio de San Mateo, que es el que habla de ellos, no especifica ni cuántos fueron esos magos adoradores de Jesús ni qué regalos le dieron en ofrenda; de hecho, hay evangelios apócrifos que nombran a cuatro, 40 o incluso más magos. Lo que sí cuenta Mateo es que estos enigmáticos personajes eran astrólogos o astrónomos.

'El viaje de los Reyes Magos' (James Tissot, siglo XIX).

¿Cómo llegaron entonces a ser tres, uno de ellos negro, y traer regalos a los niños buenos cada día 6 de enero?

Los magos de Oriente no fueron ascendidos a reyes hasta el siglo II, cuando el autor latino Tertuliano se inventó la figura del rey viejo, el Melchor tan querido hoy por los niños. Ese mismo siglo, en la necrópolis paleocristiana de Priscilla, en Roma, quedaron grabadas para la posteridad las representaciones de tres figuras que desfilaban ante María, José y el recién nacido Jesús.

Con el correr de los siglos, durante la Edad Media, se fueron afianzando una serie de tradiciones, como la que afirma que los cuerpos de Melchor, Gaspar y Baltasar están enterrados en la Catedral de Colonia. A partir del siglo XV, el arte ya representa a los reyes magos con sus tres perfiles definidos.

'La adoración de los Reyes Magos' (Giotto, siglo XIV). 

Antes de eso, en 1306, el pintor florentino Giotto había inventado la estrella de Belén, el fugaz astro que se supone guió a los universales viajeros hasta el portal. En realidad, lo que Giotto pintó fue el cometa Halley, que aquel año surcó los cielos de Europa, causando miedo y sembrando los malos augurios. Giotto, en cambio, desdeñó la superstición e introdujo la estrella como signo de anunciación jubilosa en La adoración de los Reyes Magos.

Este año 2012, el ritual se celebra una vez más, poniendo la cabalgata de los magos el punto final a los festejos -cada vez más profanos- de la Navidad. Y esto sí que no es un cuento chino.







2 comentarios:

  1. Feliz Año Nuevo, Pepa!

    Estudié arte del renacimiento en Florencia durante un año: mucho Giotto. Nunca nos enseñaron este hecho sobre la supuesta estrella guiadora de los magos! Muy interesante.

    Nos veremos más a menudo en 2012, espero!

    Mua mua

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  2. Nos veremos, ¡por supuesto! Sigo con la misma jornada laboral, así que tenemos que buscar un hueco en nuestras agendas jeje

    Feliz Año!!!

    Kisses

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