jueves, 8 de septiembre de 2011

Antonio López y Susan Sarandon: los surcos de la vida

Mientras, un día más, el mundo contiene el aliento con los mercados financieros que tropiezan, se enderezan y vuelven a trastabillar, olvidándose de que hace 10 años dos torres se desplomaban, poniendo a ese mismo mundo al borde del abismo, yo me escapo por la rendija del arte y la moda. 

Del mismo corazón donde se erigían las Twin Towers llega esta noticia: la marca japonesa Uniqlo, con varias tiendas en Londres, está causando sensación en Nueva York con su punto básico y minimalista, muy asequible… y eso que aún no ha abierto sus puertas en la 5ª avenida. Sus rebajas de noviembre me solucionaron varios regalos de Navidad para los míos en España, y si ya han puesto una pica en Nueva York, no tardarán en aterrizar en Madrid y Barcelona. La moda coloniza lugares como las abejas se mueven en busca de nuevas flores para sus colmenas. El caso es que Uniqlo ha escogido a Susan Sarandon como imagen. Sí, a la querida Louise de la pareja Thelma y Louise en la película de Ridley Scott. Parece que los japoneses ven más allá de sus arrugas y de sus inconvenientes 64 años. O que los dueños de la marca no ven la vida vivida como desventaja, sino como acierto.

 
Antonio López en plena faena escultórica.

Y otro surco de la vida, esta vez a través de la pincelada hiperrrealista del manchego Antonio López, puede verse aún en el Museo Thyssen de Madrid. Hasta el 25 de septiembre, aunque la exposición viajará luego al Museo de Bellas Artes de Bilbao, del 10 de octubre al 22 de enero.

Confieso con algo de pudor que las Gran Vía de López me dejan indiferente, salvo por la inquietante ausencia de cualquier vida humana, animal o vegetal, en sus áridas esquinas. En cambio, me enamoraron cuadros como Carmencita jugando (1959-1960), precioso en su sencillez de niña que juega de espaldas, ajena al espectador, al pintor, a todo lo que no sea su pequeño mundo diminuto, en suspenso, como a la espera de la eternidad. O la escultura María dormida  (1964).
'La Mujer de Coslada' recibe en el Thyssen.
Y la monumental Mujer de Coslada, apabullante desde su puesto de vigía a cinco metros y medio sobre el suelo, sus ojos alzados al cielo y esperando... No parece mal plan para este fin de semana, que en Madrid se hace puente ya que mañana es festivo: acercarse al Thyssen a admirar la obra de Antonio López, el más importante pintor español vivo. Además, el arte es siempre un buen modo de reivindicar la humanidad, sobre todo cuando se acerca una efeméride que tuvo tanto de barbarie.

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