jueves, 21 de abril de 2011

Escápate a... Antequera (II)

Arco de los Gigantes.
Una vez visitados los sitios imprescindibles de Antequera, si todavía hay tiempo y ganas, quedan por ver muchas pequeñas maravillas, curiosidades y rincones con historia. El Arco de los Gigantes, renacentista, es de esos lugares que el turista querrá inmortalizar, con sus inscripciones latinas relativas a las villas romanas de Anticaria, Singilia, Nescania y Oscua. El arco tiene cuatro lápidas con una dedicatoria a Felipe II y, sobre la cornisa, restos de una escultura romana de Hércules.

Alcazaba de Antequera.
Cerca de allí, la imponente Alcazaba recuerda sus orígenes romanos, aunque serían los árabes quienes la engrandecerían como fortaleza. Tras la conquista cristiana, el castillo acogió en varias ocasiones las cortes de Aragón, y, en los siglos venideros, sería ampliado, abandonado y restaurado, hasta ser declarado Monumento Nacional.


Sepulcro de Rodrigo de Narváez.
En el centro de la ciudad, y tras la bonita fachada de la iglesia renacentista de San Sebastián, custodiado entre blancas paredes, se halla el sepulcro de Rodrigo de Narváez, primer alcaide y Justicia Mayor de la ciudad, personaje clave de la reconquista, muerto el día 20 de noviembre de 1424.

Talla del Cristo del Mayor Dolor.
Y en una capilla de la misma iglesia, la realista talla del Cristo del Mayor Dolor, que en estos momentos estará encerrándose tras recorrer en procesión las calles de la ciudad.


No hay paseo por el centro de Antequera que no lleve a las inmediaciones de la plaza del Coso Viejo, donde se alza la estatua ecuestre de Fernando I, infante de Castilla y rey de Aragón (1379-1416). Autor de la frase "Sálganos el sol por Antequera y sea lo que Dios quiera”, con la que se inició la conquista de la ciudad (lograda en 1410), que le daría fama como soldado y estratega. A la derecha de la estatua se encuentra el museo municipal.

La visita cultural no sería completa sin un tiento a la gastronomía antequerana, que tiene en el mollete y en la porra sus dos productos más conocidos y apreciados.

El mollete es un tipo de pan árabe, de forma ovalada, miga blanca y poco cocido, que se elabora de forma artesanal. Untado en aceite, con jamón y una rodaja de buen tomate con una pizca de sal, es más sano, sabroso y nutritivo que muchos de los modernos y caros brunch. En Antequera es habitual tomarlo también con manteca colorá.


Por su parte, la porra antequerana le hace la competencia al salmorejo cordobés, con el que la confunden. Sus ingredientes son: pan en remojo sin corteza; tomate sin piel ni semillas; pimiento verde, ajo y un poco de sal. Se bate y mezcla todo con aceite virgen extra y vinagre, poniendo como aderezo huevo cocido y taquitos de jamón. Para chuparse los dedos.

La oferta hotelera de Antequera es amplia y apta para todos los bolsillos. Desde hoteles como Finca Eslava, un señorial cortijo andaluz del siglo XVIII, con 20.000 metros de jardines, patios, piscina climatizada, spa y gimnasio; al Parador, un edificio moderno y funcional, rodeado de zonas verdes y con espléndidas vistas sobre la vega y la Peña de los Enamorados. El Hotel Convento La Magdalena abre el claustro, los pasillos y la bodega del histórico convento, fundado en 1584, a una clientela cinco estrellas. Se visitan la iglesia y la cripta, además de las pinturas restauradas en bóvedas y paredes.

Para bolsillos más modestos, Coso Viejo, una casa solariega del siglo XVIII con patio típico andaluz; Los Dólmenes, Lozano, Las VillasCastilla,  y los hostales CosoColón, entre otros.

1 comentario:

  1. elpajaroquedacuerdaalmundo21 de abril de 2011, 11:48

    ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡que envidia!!!!!!!!!!!!!! cochina, cochina envidia. PÁSALO BIEN GUAPA. NOS VEMOS. BESOS

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