miércoles, 2 de febrero de 2011

Las hermanas Brontë

Estoy leyendo sobre la vida tormentosa de las hermanas Brontë, las tres famosas novelistas inglesas de la época victoriana, generalmente reconocidas por sus historias románticas y melodramáticas de indudable aliento poético. El que ya no es tan conocido es su hermano, Patrick Branwell Brontë, escritor frustrado y pintor de cierto renombre, mucho más famoso por su vida disoluta, sus múltiples adicciones y su muerte temprana.

En realidad, la vida de los cuatro Brontë fue desgraciada, o no muy afortunada, algo que no pudo resarcir, ni aliviar, el aprecio que la posteridad les trajo, pero ya se sabe que la vida no se caracteriza por ser justa, por mucho que el tiempo a veces sirva para ajustar cuentas.

Del mismo modo que el único verdadero retrato de Jane Austen se lo debemos a su hermana, Cassandra, los rostros de Anne, Charlotte y Emily Brontë fueron inmortalizados por su hermano, Patrick Branwell (1817-1848). Dos de sus obras cuelgan en la National Portrait Gallery de Londres.

En el primer cuadro, Retrato de las hermanas Brontë, Anne (1820-1849), Charlotte (1816-1855) y Emily (1818-1848) posan para Patrick Branwell en un retrato pintado hacia 1834. Por la también novelista Elizabeth Gaskell se sabía de la existencia de esta obra, que ella pudo ver en 1853, aunque durante casi un siglo se pensó que el lienzo se había perdido, destruido quizá a la muerte del padre de las escritoras.

Como tantas cosas a la casualidad debidas, el retrato fue descubierto en 1914 por la segunda esposa del marido de Charlotte (el reverendo A. B. Nicholls). Estaba encima de una estantería, doblado en varias partes, como si de un trozo de simple tela se tratara. Cuando se halló el cuadro, entre las figuras de Charlotte y Emily había un pilar pintado, que fue eliminado cuando los posteriores estudios radiológicos descubrieron que bajo ese pilar había existido una figura masculina. Los expertos aseguran que esa figura, una incierta sombra ahora, era un autorretrato del propio artista, el hermano de las retratadas, Patrick Bronwell Brontë.

El hermano atormentado es también el autor del retrato de Emily Brontë que cuelga en la misma sala del museo, justo en frente del anterior. Posando de perfil, nariz afilada, mentón poderoso y mirada escrutadora, la autora de Cumbres borrascosas es la imagen misma de la sobriedad. Una característica difícil de asociar con la mujer combativa, adelantada a su tiempo, de tintes feministas, que creó a la caprichosa Catherine Earnshaw y al infinitamente atormentado Heathcliff.

4 comentarios:

  1. Solo una cosa, las Hermanas Bronte no escribieron "novelas románticas" sobre Charlotte quién se dedico a vida real, vease en el clásico Jane Eyre, donde se habla de las condiciones de los internados para mujeres en ese tiempo. En otras obras objeto la falta de derechos para las mismas, ella la igual que sus hermanas se adelantaron a su tiempo.

    Gracias y acertada la opinión aunque debo decir falta mucho que decir todavía de ellas.

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    1. no sé si a tu comentario de "no escribieron novelas románticas" te refieres al género... pero una cosa si está clara es que pertenecen al Romanticismo, movimiento artístico y cultural.

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    2. Para Anónimo 1

      Las Brontë sí escribieron historias románticas, y sí que pertenecen al movimiento literario del Romanticismo (primera mitad del XIX). Eso no impide que en sus obras haya también espacio para la crítica social, la teoría feminista y el espíritu revolucionario.

      Tengo muchas cosas que escribir sobre ellas, pero poco tiempo; por eso voy despacio.

      Gracias por seguir mi blog

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    3. Para Anónimo 2

      Totalmente de acuerdo: las Brontë son autoras que se encuadran en el Romanticismo.

      Gracias por seguir mi blog y por comentar

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