sábado, 19 de junio de 2010

Y el viaje comienza en Londres

Este blog y el recuento de mis aventuras comienza en Londres, la archifamosa capital de Inglaterra, alma del Reino Unido de la Gran Bretaña que tan graciosamente tutela Her Majesty. Una ciudad inmensa, inabarcable, de 7,5 millones de habitantes fijos más los miles de turistas y/o estudiantes que este verano saturamos las calles.

El imán de Londres para atraer multitudes no es nuevo. Mucho antes de que yo me bajara de mi pájaro de acero, algo así como 5.000 años antes, ya había gente viviendo aquí. Y, aunque de esos prehistóricos pobladores se sabe poco, de los romanos que fundaron Londinium, allá por los años 50 D.C, se sabe mucho. Ese salto en el tiempo, ese viaje al pasado, es lo que proporciona, completamente gratis, el Museo de Londres, un sitio donde la historia se sacude la capa de polvo y resplandece como una niña con zapatos nuevos.

Mis primeros días en Londres los pasé alojada en los estupendos apartamentos Citadines Barbican, que recomiendo por buenos, bonitos y baratos (si es que algo en esta ciudad puede ser barato). Y el primer libro que compré fue Remarkable creatures, de Tracy Chevalier, una novelista de la que soy fan desde que leí El azul de la Virgen. Soy tan fan de Chevalier que hasta "peregriné" a Francia para conocer los escenarios reales de la novela. Pero ésa es otra historia.

El caso es que el Museo de Londres programa conferencias y visitas guiadas muy interesantes, que recomiendo. ¿Y quién estaba invitada a leer un relato corto inspirado en el museo? Tracy Chevalier, por supuesto. No sólo leyó su cuento, sino que dialogó con los espectadores y contó detalles de su relación con Londres, el barrio en el que vive, su particular ritual de escritura.

En ese momento supe que Londres me daba la bienvenida. Nada más pisar la ciudad podía acercarme a decirle a una de mis escritoras preferidas cuánto la admiro. Aunque me temblara la voz y olvidara el poco inglés fluido que hablo. Tracy Chevalier me sonreía y me daba las gracias, decía que le gustaba mucho España y me deseaba suerte. Eso tenía que significar algo bueno, ¿no?

2 comentarios:

  1. ¡Qué gran idea este blog! ¡Y qué gran hallazgo el nombre! Comparto casi todo lo que has escrito hasta ahora. Y, causalmente, di una vuelta por las riberas del Tarn buscando el rastro de La Rousse; he estado recientemente en el London Museum; y he comprado Remarkable Creatures en su versión original. ¿Seremos almas gemelas? Lo iremos descubriendo, porque me he hecho seguidor/a de este blog. Así que, desde ya, tienes alguien que te leerá todos los días. ¡Suerte con la aventura!

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  2. ¡Gracias por la calurosa bienvenida! No sé si seremos almas gemelas, pero desde luego sí parecemos ser criaturas con espíritus afines. Estaré encantada de que me acompañes en esta pequeña aventura.

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